La banda de los lagares volvió con fuerza tras los arrestos de 2015

Momento de la detención de un miembro de la banda. / E. C.
Momento de la detención de un miembro de la banda. / E. C.

En el primer golpe al grupo criminal se les imputaron 21 asaltos a casas, que se suman a los 62 delitos de los que ahora están acusados

O. SUÁREZ GIJÓN.

La banda de los lagareros desarticulada en Albacete ya había dejado su rastro delincuencial en Asturias hace tres años. La Guardia Civil asestaba en 2015 un importante golpe a ese mismo grupo criminal y detenía a trece miembros en Castellón en el marco de la 'operación Kairen'. Se les acusaba de robos con fuerza, detención ilegal, robos con intimidación y pertenencia a organización criminal. Llegaron a propinarle una paliza a una víctima que padecía sordera porque no cumplía con las órdenes que le daban para que les indicase dónde tenía dinero. Les fueron imputados 21 robos en viviendas habitadas, varias de ellas en el concejo de Siero.

Salieron de la cárcel y regresaron incluso más violentos. Los investigadores consideran que se volvieron a reagrupar rápidamente, captando a nuevos miembros. Todos los arrestados son originarios de Europa del Este. En esta segunda desarticulación del grupo criminal se les considera responsables de 62 delitos, once de ellos perpetrados en Asturias.

Dos células interconectadas

La Guardia Civil apunta que estaban organizados en dos células, una asentada en Castellón y otra en la localidad madrileña de Valdemoro. En la región pusieron su punto de mira en los llagares con casa anexa. De esa forma asaltaron y retuvieron a los propietarios de Sidra Menéndez, en Fano; Sidra Frutos, en Quintueles, y lo intentaron en Sidra Buznego, en Arroes, sin embargo, en esa última instalación solo se llevaron la furgoneta en la que huyeron y en la que fueron interceptados por la Guardia Civil de Gijón tras una vertiginosa persecución por la autovía del Cantábrico.

Dos de los delincuentes fueron detenidos entonces y permanecen en el centro penitenciario de Asturias. Otros nueve compinches han sido arrestados tras los trabajos llevados a cabo por la Guardia Civil de Albacete. El botín conseguido en la última tanda de asaltos está valorado en más de 200.000 euros.

Las investigaciones continúan abiertas para determinar si están involucrados en otros delitos y no se descartan más arrestos en los próximos días.