Bodas de oro a 600 kilómetros de casa

Los hijos y nietos de Goyita y Félix, en el centro, celebrando las bodas de oro del matrimonio ayer en Los Nogales. / JUAN CARLOS TUERO
Los hijos y nietos de Goyita y Félix, en el centro, celebrando las bodas de oro del matrimonio ayer en Los Nogales. / JUAN CARLOS TUERO

«Es la ciudad favorita de mi madre, por eso decidimos reunirnos todos aquí para darles una sorpresa», explica Jesús Salazar | Una familia toledana elige Gijón para celebrar el 50 aniversario de los padres

EVA FANJULGIJÓN.

No solo de despedidas de soltero se nutre el turismo en Gijón. La ciudad se consolida este verano como destino del turismo para familias como la manchega Salazar Plaza. El matrimonio formado por Goyita y Félix celebraba sus bodas de oro y sus hijos eligieron Gijón, la «ciudad favorita» de la esposa, para dar una fiesta sorpresa a la pareja y de paso disfrutar del primer fin de semana juntos en mucho tiempo.

«Estamos encantados y me ha gustado Gijón: el paisaje, la ciudad, el clima, la comida, la sidra, la gente... Todo», aseguraba agradecido Félix Salazar. «Yo soy un labrador de un pueblito de La Mancha y allí no hay nada, ni un cerro. Y esto es que tenéis aquí es una maravilla y mucha gente esto no lo sabe. Estoy muy contento, merece mucho la pena venir», insistió.

Ayer él y su mujer fueron sorprendidos con una celebración en el restaurante Los Nogales. Allí, rodeados de sus cuatro hijos, y sus nietos repasaron cincuenta años de matrimonio. Un poco abrumados por tanta novedad y atención pero encantados con el cariño y poder estar junto a sus hijos y nietos.

La idea de venir a Gijón partió de una hermana de Goyita Plaza, con la que la homenajeada visitó hace décadas por primera y única vez la ciudad.«Mi madre se enamoró de Gijón en ese viaje y como mi tía viene algunas veces y no para de decirnos lo bien que está decidimos celebrar aquí el homenaje y ha sido un acierto», explica Félix Salazar Plaza, hijo del matrimonio.

Así surgió la escapada de casi 600 kilómetros desde el pueblo toledano de Corral de Almaguer hasta Gijón. Un viaje merecido para «unos padres entregados que no salen nunca del pueblo, gente sencilla, buena y trabajadora que lo han dado todo por sus hijos y el campo», asegura Irene, una de las nueras del matrimonio.

Además, «es la primera vez en mucho tiempo que nos reunimos todos porque vivimos en lugares distintos. Yo, por ejemplo, estoy en Canarias», explica Jesús Salazar Pozo, uno de los hijos del matrimonio.

Tres días no es mucho tiempo, pero «dan de sí para disfrutar de la ciudad», explica la familia. Paseos por El Muro, descubrir parte de la historia de la ciudad en Cimavilla o disfrutar de la playa, degustar el pescado y el marisco o tomar una sidra han sido algunas de las actividades que han compartido padres, hijos y nietos. «La ciudad está preciosa», asegura Goyita.

Como recuerdo de estas bodas de oro los hijos entregaron ayer dos nogales a Félix y Goyita, un árbol para cada uno, con su nombre, que plantarán en una de las fincas cuando regresen a casa. «Es una forma de conmemorar sus cincuenta años de matrimonio, en los que dieron fruto a esta familia», comenta emocionado Jesús Salazar.

Un destino para familias

A pesar del auge de las despedidas de solteros, que atrae cada fin de semana a miles de personas en busca de fiesta y desenfreno a Gijón, la ciudad bate este año récord de afluencia con otro perfil de veraneante muy distinto.

La villa de Jovellanos se consolida como destino familiar en el norte de España por su amplia propuesta de actividades de ocio par todos los públicos, su oferta gastronómica o la seguridad ciudadana, entre otras características.

De hecho, el pasado mes de mayo fue elegida como mejor destino urbano del año para las familias españolas por votación popular de los usuarios de la plataforma digital HomeAway, especializada en alquiler vacacional. Una elección en la que superó a ciudades como Sevilla, clasificada en segundo lugar, y en la competían Gerona, Córdoba, Segovia y Coruña.

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