Los bomberos liberan a un adolescente cuya mano quedó atrapada en una silla

Los vehículos de los bomberos y sanitarios, en la biblioteca Jovellanos. / E. C.
Los vehículos de los bomberos y sanitarios, en la biblioteca Jovellanos. / E. C.

El chico, de 15 años, estaba estudiando en la biblioteca Jovellanos cuando encajó un dedo en el asiento y no fue capaz de sacarlo

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Susto en la biblioteca Jovellanos. Los bomberos tuvieron que liberar en la tarde de ayer a un adolescente de 15 años que se quedó atrapado por una mano en una silla en el centro público. El amplio despliegue de los integrantes del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios, así como de los técnicos del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), provocó una importante expectación entre los usuarios de la biblioteca, impresionados por el desenlace de una tranquila tarde de lectura y rutina de estudio.

Al parecer, según explicaron fuentes del área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, el menor había acudido con unos amigos para estudiar con vistas a los exámenes finales del curso. En un momento dado, introdujo un dedo en un agujero de la silla en la que estaba sentado y fue incapaz de liberarse por sus propios medios. Ni él, ni sus acompañantes y tampoco el personal de la instalación. Optaron entonces por reclamar la presencia de los bomberos, dado que el tiempo iba pasando, no había visos de solución y la biblioteca estaba a punto de cerrar al público. Durante una media hora los bomberos trabajaron para conseguir extraerle el dedo, muy hinchado por la presión a la que estaba sometido. Optaron por serrar la silla como medida menos drástica para evitar que el joven resultase herido. Una vez liberado, los sanitarios comprobaron que no presentaba lesiones, por lo que no tuvo que ser trasladado a un centro médico. Finalmente, todo quedó en un importante sobresalto.

Recientemente, los bomberos liberaron de un columpio a una niña en el parque ubicado en la confluencia de la carretera de la Costa y la avenida de Castilla. La menor quedó encajada en uno de los balancines reservados para menores de seis años y, ante la imposibilidad de salir por sus propios medios, fue preciso que los bomberos desatornillaran la parte inferior del columpio para poder sacar a la niña, que resultó ilesa. Poco tiempo antes, el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios intervino en un establecimiento hostelero de la calle la Playa para socorrer a una mujer cuya mano le había quedado atascada en una máquina de hacer pizzas.