En busca de modelo para un censo de ADN canino

Un perro hace sus necesidades en el césped de la plaza de San Miguel. /  DAMIÁN ARIENZA
Un perro hace sus necesidades en el césped de la plaza de San Miguel. / DAMIÁN ARIENZA

En Madrid y Sevilla la iniciativa topó con el rechazo de sus respectivos colegios de veterinarios Gijón analiza las fórmulas usadas en otras ciudades para identificar las heces

IVÁN VILLAR GIJÓN.

El Ayuntamiento ha empezado a estudiar la experiencia de otras ciudades en la puesta en marcha de censos de ADN canino para identificar excrementos, de cara a su posible implantación en Gijón. Para ello, la oficina de Protección Animal ha emitido un informe en el que detalla qué fórmulas siguieron y las necesidades técnicas que conllevan. Como primer apunte, señalan que si bien 22 ayuntamientos han aprobado ya un censo de este tipo, solo los dos de mayor tamaño, Málaga y Zaragoza, «podrían aportar resultados extrapolables a nuestra ciudad».

En el caso de la ciudad andaluza, tras la aprobación de la ordenanza se dio a los propietarios un plazo de varios meses para inscribir a sus mascotas, por lo que deben pagar 35 euros -341 han sido sancionados con entre 75 y 500 euros por no registrarlos-. En el marco de un convenio con el Colegio de Veterinarios, los profesionales toman muestras de ADN a los animales y las envían para su registro a un laboratorio concertado, quedando la base de datos en poder del colegio. Para analizar las muestras de las heces que se encuentren por la calle se recurre a una empresa cuyos operarios actúan acompañados de un inspector municipal que levanta acta. Cada prueba le cuesta 31 euros al Ayuntamiento. Pero el dueño del animal puede ser multado con entre 160 y 500 euros, permutable por una hora de trabajos sociales por cada 25 euros.

La efectividad

«Dado que la función sancionadora se ha puesto en marcha en enero, aún no disponen de datos estadísticos que permitan valorar cuantitativamente la medida, aunque creen que a priori se percibe cierta mejoría en los comportamientos incívicos de los propietarios», detalla el informe de las conversaciones mantenidas con los responsables de este censo en Málaga. En otro punto del documento se indica que otros ayuntamientos sí ponen cifra a la efectividad de este método, «con una disminución de las defecaciones sin recoger de hasta el 80%», mientras que la «la publicidad comercial» de las empresas especializadas en estos sistemas «estima en medio millón de euros al año el ahorro en limpieza de excrementos de la vía urbana para una población de 100.000 habitantes y 3.000 perros».

Consejo de Bienestar Animal

En la capital aragonesa se ha optado por un acuerdo con la Universidad de Zaragoza, a cuyo departamento de genética se han encargado los análisis de sangre y heces, así como la elaboración de todos los protocolos de toma de muestras, envíos, custodia y retorno de datos. La toma de muestras de heces la harán trabajadores de la limpieza pública, acompañados de la Policía Local para «garantizar la evidencia de la prueba».

Como paso previo a la puesta en marcha de un censo de ADN canino en Gijón, los técnicos consideran conveniente someter el asunto a discusión en el consejo de Bienestar Animal, «para conocer de antemano las posibles reacciones» dado que en otras ciudades «se ha generado una corriente adversa por parte de propietarios y asociaciones». Aparte, recomiendan solicitar un informe al respecto al Colegio de Veterinarios de Asturias y recuerdan que en 2016 el de Madrid elaboró uno en el que no consideraba este método «conveniente ni necesario».Si finalmente se da el paso, será necesario modificar la ordenanza de tenencia de animales de compañía y establecer protocolos para la toma de muestras, análisis y custodia de la base de datos genéticos, así como para la recogida de heces.

Sobre las necesidades técnicas, el informe señala que, si bien la mayoría de los ayuntamientos recurren para los análisis a laboratorios privados, es preferible optar por otros métodos como un convenio con el colegio de veterinarios o buscar la participación de la Universidad de Oviedo. También recomienda un concierto con clínicas veterinarias para la extracción de sangre a los animales. Los costes por toma de muestras oscilan entre los 15 de Zaragoza y los 35 de Málaga. «En algunos lugares el coste es asumido por el Ayuntamiento hasta una determinada fecha, a fin de fomentar la iniciativa censal», explican los técnicos municipales.

Ciudadanos, que ha reclamado de forma reiterada este censo, ve conveniente la recomendación de consultar su implantación con el consejo de Bienestar Animal y el Colegio de Veterinarios y reclama un seguimiento de los resultados que se sigan dando en otras ciudades. «No se trata de hacer algo de forma precipitada, sino prudente y efectiva».

 

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