Aparicio: «Cancelamos la fiesta de fin de Feria ante el riesgo para los asistentes»

Aparicio: «Cancelamos la fiesta de fin de Feria ante el riesgo para los asistentes»
Una grúa desmonta los equipos instalados en el recinto en el que finalmente no se celebró la fiesta de fin de Feria. / JOAQUÍN PAÑEDA

Los bomberos, que no se opusieron a la celebración, pidieron el viernes mejoras que la organización afirma haber solventado un día antes del festejo

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

Los rumores ya habían comenzado a primera hora de la mañana del domingo. Sin embargo, no fue hasta pasadas las diez de la noche, apenas una hora y media antes de que fuera a dar comienzo la fiesta de fin de Feria, cuando la organización comunicaba a través de sus redes sociales que se cancelaba la misma «por motivos ajenos a nuestra gestión».

Estallaba entonces un intercambio de culpas entre promotores y autoridades municipales, sin que estos últimos acertaran a emitir un comunicado oficial indicando los motivos concretos que habían obligado a suspender el evento. No obstante, y aunque en privado, el concejal de Seguridad Ciudadana, Esteban Aparicio, de quien dependía la decisión definitiva, se escudaba en una negativa por parte de los bomberos a dar su visto bueno. Apuntaba que estos últimos aludían a riesgos que podrían derivarse del plan de seguridad de la fiesta.

«No se cumplían los requisitos de seguridad, en concreto en los aspectos referentes a las salidas de emergencia y el ratio de evacuación. Por ello, y dado que existía riesgo potencial parra los asistentes, decidimos prevenir antes que curar y no autorizar la celebración», explicaba ayer con más calma Aparicio, quien incidió en que la organización fue notificada de que se precisaban varias mejoras en el plan de seguridad que, mantiene el edil, no se llegaron a subsanar. «Al no enmendar estos fallos por medio de documentos, no se pudieron siquiera hacer comprobaciones in situ», prosiguió el concejal antes de remarcar que la comunicación entre concejalía y organización fue «permanente» durante todo el fin de semana.

Se vendieron 3.000 entradas

Radicalmente distinta es la versión de la promotora Edulmi, organizadora de la que iba a ser la fiesta de fin de Feria de este año, que por primera vez iba a tener como escenario la Laboral Centro de Arte tras el cierre de El Jardín. Aseguraron que en ningún momento existía riesgo alguno para los asistentes.

«Hemos llegado incluso a, para curarnos en salud, aumentar las medidas habituales en este tipo de recintos», afirmó Miguel Romano, responsable de seguridad del evento y un contrastado profesional en este ámbito. «El evento LEV celebrado a principios de año en este mismo recinto contaba con menos seguridad que nuestra fiesta», contrapuso a la vez que acusó al Ayuntamiento de utilizar una distinta vara de medir respecto a ambas actividades. «Se puso a personal de seguridad en cada una de las puertas de emergencia y auxiliares para guiar a los asistentes», prosigue.

Respecto al papel de los bomberos en la decisión final, Romano confirma que un primer plan de autoprotección les suscitó ciertas dudas que, una vez comunicadas el viernes, «fueron solventas en espacio de cuatro horas y de manera satisfactoria».

EL COMERCIO ha tenido acceso a una serie de correos electrónicos que confirman la inexistencia de una negativa explícita por parte del cuerpo de bomberos. «Tampoco quisieron acercarse al recinto para comprobar el plan sobre el terreno, lo cual suele ser normal en estos casos», incidió Romano, encargado, asimismo, de la seguridad de las fiestas de San Mateo, en Oviedo.

Así las cosas, desde la organización culparon a Esteban Aparicio de tomar una decisión de manera «infundada» y que, consideraron, perjudicó «gravemente» a la ciudad de Gijón y a sus ciudadanos. «Sin entrar en si debía ser cancelada o no, lo que está claro es que no puedes avisar media hora antes. Nos enteramos por un wasap y a día de hoy (por ayer) seguimos sin tener ningún tipo de notificación oficial. No es serio», plantearon en Edulmi, que cifra las pérdidas por la cancelación de la fiesta en unos 45.000 euros.

«A nosotros nadie nos ha regalado nada. Estábamos pagando una cantidad considerable para disponer del espacio y lo único que hemos encontrado ha sido este trato lamentable que conlleva pérdidas considerables», asegura Ulises García, uno de los organizadores de la fiesta de fin de Feria.

García defendió la gestión de la promotora y mantuvo haber cumplido «con creces» todos los pasos desde que el 16 de julio solicitasen la autorización para celebrar la fiesta en el recinto.

«Teníamos el triple de los extintores que estaban estipulados. Pero les da igual. Se lo cargan todo y no tienen ningún tipo de escrúpulos», lamentó a la vez que hizo referencia a los cerca de cien puestos de trabajo que se han quedado sin ocupación. «Por lo menos queremos que esto sirva para que la gente se dé cuenta de quién nos gobierna. Se han cargado una fiesta emblemática de un plumazo», criticó.

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