«En el cáncer de mama, la rehabilitación no es el final sino el principio del camino», dice Moriyón

L. M. GIJÓN.

Carmen Moriyón aparcó ayer por unos minutos su labor como alcaldesa para volver a ser la doctora Moriyón, para hablar a los asistentes al 56 Congreso de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física de «en qué punto estamos en la cirugía y el cáncer de mama» en el marco de una mesa redonda que compartió con la responsable de la unidad del Linfedema de Cabueñes, Ana María Ruiz, y las médicos rehabilitadoras de los hospitales Ramón y Cajal y La Fe de Valencia, Carolina de Miguel e Isabel Forner. «Qué atrevimiento», se disculpó la alcaldesa de Gijón ante los profesionales que «sois los que recepcionan y pelean con esas pacientes por las que pasó el bisturí, la radioterapia y la quimioterapia». A ellos les explicó, apoyada en fotografías de sus propias pacientes, cómo ha ido avanzando la cirugía de mama en las últimas décadas y cómo, pese al avance en la quimioterapia, que permite acabar con el tumor, «pueden seguir apareciendo problemas que ustedes tienen que resolver». Problemas como la aparición de fibrosis en pacientes que se han sometido a la quimioterapia antes de entrar en quirófano y continuar con la radioterapia. «Ahí se nos está complicando la vida de verdad», reconoció Moriyón. La alcaldesa destacó que los equipos multidisciplinares son esenciales en el abordaje de estas pacientes y que los rehabilitadores tienen que estar en ellos «desde el minuto uno» porque la rehabilitación «no es el final sino el principio del camino».