El castigo al conductor se complementa con 10,2 millones al año para buses

El consejero Fernando Lastra y el presidente de ALSA, Jacobo Cosmen, con buses que refuerzan el área central. /  MARIETA
El consejero Fernando Lastra y el presidente de ALSA, Jacobo Cosmen, con buses que refuerzan el área central. / MARIETA

Los técnicos urgen a abrir una línea semidirecta entre El Musel y Oviedo y un servicio exprés con Candás y Luanco

R. MUÑIZ GIJÓN.

Los redactores del plan de movilidad aseguran que la historia del transporte se divide en tres fases. La primera se denomina «de capacidad» y consistía en dedicar todos los recursos públicos a darle mejores carreteras y aparcamientos al coche particular. Los problemas de congestión y contaminación de ese modelo abrieron una segunda etapa de «movilidad», en la que se persiguió incrementar la oferta de trenes, metros y autobuses. La fase actual y que inspira a los técnicos ambiciona «la sostenibilidad del sistema» y lo hace con medidas de «push and pull», esto es, «medidas tendentes a disuadir del uso del coche (push) y otras dirigidas a promocionar el uso de los transportes sostenibles (pull)». Es decir, política del palo y la zanahoria.

Desde ese punto, la penalización que propone en Gijón con la zona azul la compensa con una inversión que sitúa en los 10,2 millones al año para reforzar el servicio de autobuses en ocho líneas nuevas o existentes seleccionadas por su potencial.

La que tendría más capacidad de evitar coches por la 'Y' sería «una nueva línea de conexión de Oviedo centro (estación de autobuses) con el Puerto de Gijón, con un total de cuatro paradas, de forma que se conecten estas zonas de forma rápida y directa». Entre la terminal ovetense y El Musel el bus solo se detendría entre Los Prados y La Corredoria y en la estación de autobuses de Gijón, con frecuencias cada hora. El despliegue evitaría 11.111 viajes en coche al día, pero exige dos millones al año.

La costa de Carreño

Entre Luanco y Gijón se apuesta por reforzar la línea existente «en el tramo de costa de Carreño (zonas de Candás, Perlora y La Granda)». Hasta 8.781 movimientos de vehículos se dejarían de hacer con este servicio que requiere un desembolso de 172.032 euros anuales.

Entre los refuerzos que se plantean están las conexiones con Avilés y Siero, así como un incremento de los que ahora cubren la línea Centro bus-Funcionarios, entre Oviedo y la zona de Viesques.