Una ciudad a través de un uniforme

Delia Losa señala el cartel en memoria de los guardias civiles víctimas del terrorismo, en la Antigua Rula. / AURELIO FLÓREZ
Delia Losa señala el cartel en memoria de los guardias civiles víctimas del terrorismo, en la Antigua Rula. / AURELIO FLÓREZ

La Guardia Civil inauguró por su 175 aniversario una exposición en la que repasa la historia del cuerpo en Gijón | La Antigua Rula se inunda durante el fin de semana de fotografías, armamento clásico y recuerdos de una trayectoria ligada a la lucha contra la inseguridad

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

En 1844, durante una oleada de delincuencia alimentada por años de guerras, Francisco Javier Girón, duque de Ahumada, funda, por petición expresa de la reina Isabel II, el cuerpo de Infantería y Caballería de guardias civiles. 175 años después, la realidad de España en materia de seguridad no se explica sin el trabajo de las 21 secciones en las que actualmente se divide la Guardia Civil. Lo mismo sucede en Asturias, y más concretamente en Gijón, donde desde la creación de la primera unidad de caballería, cuesta encontrar citas relevantes en las que no asomen varios tricornios.

Sumergirse en la historia del cuerpo es hacerlo en la de la ciudad y viceversa. A ese doble viaje invita precisamente 'La Guardia Civil en Asturias, retazos de una historia', la exposición inaugurada ayer en la Antigua Rula y que combina material fotográfico con objetos y prendas a través de los que se explica la historia del cuerpo.

«Aquí se muestra cómo la Guardia Civil ha evolucionado hasta convertirse en un cuerpo moderno y especializado, capaz de dar respuesta a los problemas y misiones que han ido surgiendo», destacó el teniente coronel Francisco Javier Puerta, jefe de la Comandancia de Gijón y maestro de ceremonias durante el acto de ayer, que contó con la presencia de la delegada de Gobierno, Delia Losa, entre otros.

El Ayuntamiento, a través de su extenso archivo, también ha colaborado a la hora de conformar un recorrido fotográfico no exento de anécdotas y curiosidades. Desde varios guardias civiles patrullando por la calle de Los Moros durante la huelga general de diciembre de 1931 hasta el comienzo de las obras para la construcción del actual cuartel de Contrueces. Apenas hay momento de la historia moderna de Gijón en el que no esté documentada la presencia de la Benemérita.

No todo son fotos. Uniformes clásicos, material técnico e incluso armamento completan la exposición. Destacan especialmente dos sables de oficial, uno de la época isabelina y otro de la republicana. Dos piezas de gran valor a las que acompaña en la vitrina un subfusil Coruña 9mm. en excelentes condiciones. En el centro de la sala, un traje antibomba de los años 80, de fabricación inglesa y propiedad del Grupo de Desactivación de Explosivos (GEDEX), acompañado de un robot usado para la manipulación de artefactos, dan empaque a una exposición donde la mujer y su incorporación al cuerpo, también tienen un papel protagonista.

Víctimas del terrorismo

Sin lugar a dudas, la lucha contra el terrorismo ha sido una de las cuestiones que han marcado la historia reciente de la Benemérita. Las víctimas de la banda terrorista también gozan de un espacio en la exposición. Justo a la entrada, imposible de obviar o mantener en el olvido. Allí figuran también los guardias civiles asturianos caídos a manos de ETA. «Es un rincón especial que cobra más significado si cabe en estos días, en los que nos tenemos que felicitar por la detención de Josu Ternera», afirmó Puerta ante los aplausos de los asistentes.

Se cerraba así la inauguración de una exposición que estará abierta al público durante todo el fin de semana, en horario de 10 a 13 y de 17 a 20 horas el sábado, y de 10 a 13 horas el domingo.

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