«Ya no tenemos clases sino espacios educativos»

Simón Cortina y el padre Arturo Muiño, en una nueva aula de 2º de Bachillerato. / ARNALDO GARCÍA
Simón Cortina y el padre Arturo Muiño, en una nueva aula de 2º de Bachillerato. / ARNALDO GARCÍA

Las remodeladas aulas de bachillerato del Codema servirán para «responder a una nueva forma de aprender y enseñar»

JOSÉ LUIS RUIZGIJÓN.

Empezar el nuevo curso se puede hacer cuesta arriba, pero si se hace en unas nuevas aulas diseñadas con la intención de que el talento fluya, la cuesta se suaviza un poco. «Esta es la primera gran obra de transformación y adaptación a una nueva forma de aprender y de enseñar. Ya no son clases, son espacios educativos», explicó Simón Cortina, director del colegio Corazón de María y presidente de las Escuelas Católicas de Asturias.

Ayer inauguraron las once nuevas aulas con las que van a afrontar el curso que comienza mañana para los 200 alumnos de bachillerato del centro. Paredes de cristal, colores chillones y tabiques plegables que permiten reconfigurar los espacios en función de las necesidades son algunas de las novedades con las que se van a encontrar. Casi 800 metros cuadrados que se han distribuido en once aulas. Cuatro para cada uno de los dos cursos y tres para las asignaturas optativas.

Los alumnos cuentan con una distribución de mesas pensada para el trabajo colaborativo y se ha eliminado la tarima del profesor. «Esto favorece la comunicación e interacción con el alumnado», dijo el director. No pudo dejar de destacar el tabique plegable insonorizado «que se ha instalado cada dos aulas para poder unirlas cuando se considere necesario y separarlas cuando no». Además, tanto el tabique plegable como la pared que tiene enfrente cuentan con una superficie de pizarra para rotuladores «en toda su extensión».

«La personalización del aprendizaje potencia las aptitudes de los alumnos»

Potenciar las aptitudes

En todas las aulas hay taquillas para evitar los cajones y un punto de acceso wifi «lo suficientemente potente para dar servicio al aula de arriba también», anunció Cortina. «Este diseño tan diferente del tradicional no es solo estético, sino que es sobre todo educativo». El centro ha considerado que la «personalización del aprendizaje potencia las aptitudes de los alumnos y les ayudamos así a llevar adelante sus potencialidades, no solo académicas sino también humanas».

En el pasillo que une los once espacios educativos, una de las paredes de cristal luce un vinilo con un resumen de todo el proyecto educativo, que lleva por título 'El protagonista es cada alumno'. «Primero se suben al cohete del Codema que les llevará al mundo acompañados de la tripulación de los claretianos, profesores, catequistas y todo el equipo». En ese camino tendrán que hacer varias paradas en «los planetas» de la pastoral y solidaridad, metodologías activas, idiomas, entre los que ya están implementando la llingua, las tecnologías del aprendizaje y el conocimiento o el deporte, entre otros.

Además, por el camino se encontrarán con «las estrellas de la confianza, el respeto, la creatividad, el emprendimiento o el equipo». Un viaje que en realidad es el propio crecimiento de cada uno de los alumnos. Para finalizar el acto de inauguración, el padre Arturo Muiño, superior de la comunidad, bendijo las instalaciones.