Cocemfe se da un merecido festín

El 25 aniversario de Cocemfe llenó el patio del Antiguo Instituto. / JUAN CARLOS TUERO
El 25 aniversario de Cocemfe llenó el patio del Antiguo Instituto. / JUAN CARLOS TUERO

Su lucha «por no esconder la discapacidad» cumple 25 años de éxitos y demandas | La entidad representa a 27 entidades y más de 8.200 asturianos que tienen alguna discapacidad física y orgánica

O. ESTEBANGIJÓN.

25 años son muchos números. Son 9.125 días. Son 27 asociaciones, dos centenares de trabajadores, siete sedes y más de 8.200 personas representadas. Pero, sobre todo, son muchos nombres. Mario y Pedro, fundadores. Mónica, actual presidenta. Loli, primera trabajadora. En realidad, son los nombres de esas 8.200 personas y sus familias las que forman Cocemfe Asturias, la Confederación Española de personas con discapacidad física y orgánica, que está de cumpleaños y ayer lo celebró con un emotivo acto en el Antiguo Instituto, donde se reunieron muchos de los que han hecho posible este cuarto de siglo de trabajo, lucha y avances.

Aquel 1994, tres asociaciones relacionadas con la discapacidad se sentaron a la mesa. UMA, Aspaym y Frater vieron claro que «había que dar un paso más», recuerda Mario García, fundador y primer presidente de Cocemfe, ahora presidente de honor. Con una sede prestada y mucho por hacer, iniciaron el camino. Aquellas asociaciones son hoy en 27, lo que supone «el 95% de la discapacidad física y orgánica de Asturias».

Había mil batallas que librar y en ellas han estado. En la plena inclusión, el acceso a la educación y el empleo, el transporte adaptado, la eliminación de barreras, la financiación... En lograr, al fin, para todas las personas una vida plena e independiente. También en la batalla del lenguaje, una de las que aún no está ganada. Para ayudar a desterrar de una vez por todas términos como inválido, minusválido disminuido, retrasado... Cocemfe repartió ayer una guía de lenguaje inclusivo.

Los que pasaron por el escenario del Antiguo Instituto, guiados por Pachi Poncela, que presentó el acto, no necesitan guías. No las necesita, queda dicho, Mario García, quien recordó a muchos de los que colaboraron en aquellos inicios y en todo lo que vino después, como a Marcelo Palacios, Pedro Sanjurjo, Paz y María Antonia Fernández Felgueroso. Y tuvo García unas palabras muy especiales para «quien nos apoyó siempre, siempre, siempre», Vicente Álvarez Areces, «mi amigo Tini». Entre el público, su viuda, Soledad Saavedra.

«Entorno hostil»

Tampoco necesita guías de lenguaje inclusivo Mónica Oviedo, que llegó como usuaria y hoy es presidenta, portavoz y representante en numerosas entidades. La cara visible de Cocemfe. Quiso Oviedo que el acto fuera no solo de celebración sino de agradecimiento a todos aquellos que han contribuido a lo logrado: trabajadores, asociaciones y patrocinadores. Algunos, como La Caixa, Caja Rural, la Fundación Alimerka o GlobalAtac, se sumaron a la fiesta. Porque ese aspecto, la financiación, sigue siendo un problema importante, y Mónica Oviedo no perdió la oportunidad de plantear al Gobierno regional el reto de lograr una financiación directa.

No fue el único llamamiento. Hubo algún tirón de orejas directo. Luis Cayo, entre otras cosas, es director de la Fundación Derecho y Discapacidad y no pudo ser más claro al hablar del «entorno hostil» al que se enfrentan las personas con discapacidad y del peligro que conceptos como accesibilidad se queden en mera retórica sin que nadie haga «nada real y efectivo». Nada o, al menos, «muchos menos de lo que sería necesario». «La ley dice que todos los productos y servicios tienen que ser accesibles, pero estamos infringiendo la ley. ¿Qué legitimidad tiene entonces la Administración para exigir que se cumplan otras cosas?», inquirió.

La sociedad cambia, sí, pero las asociaciones la ayudan a cambiar. Lo dijo Alberto Durán, vicepresidente de la Fundación ONCE: «Peleando, les hemos convencido de que la discapacidad está ahí, que no se puede esconder, que queremos tener una vida activa y que así ganamos todos, porque la sociedad será construida no por muchos, sino por todos».

Recibiendo los mensajes estaban las administraciones. La de Gijón, con la edil Natalia González, que se comprometió a escuchar las demandas de Cocemfe para incluirlas en el Plan de Barrios, así como a retomar el Consejo de Discapacidad. En cuanto al Principado, la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, dibujó los ejes de trabajo en este mandato; agilizar la respuesta de la Administración a las necesidades que planteen y trabajar por una «accesibilidad universal», algo que se perseguirá, por un lado, con la atención a las personas con discapacidad y, por otro, con el cumplimiento del plan de accesibilidad. Álvarez expresó su intención de formar un consejo en el que esté representado el tercer sector, que vigilará que los planes se cumplan.

Notable asistencia

Queda mucho por hacer. Muchas barreras por derribar. «Esperamos que el futuro sea mejor, que podamos mantener todo lo que tenemos y luchar cada día por la igualdad y la accesibilidad universal». Oviedo puso voz a los deseos. No hubo velas en la fiesta, pero sí mucha celebración y muchos invitados. De ayuntamientos; de todos los grupos de la Junta; su propio presidente Marcelino Marcos; el rector Santiago García Granda; el presidente del Grupo, Antonio Corripio; Pilar Varela, directora del Servicio de Empleo... Todos se sumaron en un cumpleaños especial.

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