Los comerciantes abogan ahora por vincular las ayudas de la renta social a la inserción laboral

Los comerciantes abogan ahora por vincular las ayudas de la renta social a la inserción laboral

Las compras con el programa municipal rebasaron en abril los 5,53 millones, repartidos en los últimos veinte meses en 314 negocios

MARCOS MORO GIJÓN.

La Unión de Comerciantes del Principado no quiere perder, bajo ningún concepto, unas ventas añadidas que sus asociados están teniendo desde agosto de 2017 por la puesta en marcha del programa municipal de ayudas a las rentas más bajas del municipio. A la asociación de minoristas le salen las cuentas con la denominada renta social y se aviene a revisar y perfeccionar el sistema del que es colaborador fundamental para que la próxima Corporación gijonesa dé continuidad a una fórmula que permita seguir aunando el apoyo a las familias más necesitadas y una repercusión positiva en este sector.

Para garantizarse el apoyo más amplio posible entre las siete u ocho fuerzas que el próximo 26 de mayo pueden entrar en el Ayuntamiento, la entidad que preside actualmente Sara Menéndez renuncia a ponerle nombre a las ayudas finalistas que deben recoger el testigo. Y, como novedad, los comerciantes defienden también que «dichas medidas sociales deben unirse a programas para la inserción laboral y social de las personas y familias beneficiarias a través de los servicios de empleo municipales». Así figura en un decálogo con las principales peticiones de la asociación a los grupos políticos. El modelo de asociar empleo y servicios sociales está implantado con éxito por ejemplo en el País Vasco, y era una de las mejoras que el Gobierno del Principado trató de llevar a cabo en su fallida reforma legislativa para el salario social para agilizar su tramitación y mejorar su relación con los ayuntamientos. Además, está en la línea de lo que defienden grupos como el PSOE, PP o Ciudadanos, que hasta ahora se han mostrado remisos a perpetuar un sistema que, desde su punto de vista, perpetúa el asistencialismo.

La Unión de Comerciantes reclama en esencia a todos los partidos en campaña electoral que siga habiendo líneas de ayudas finalistas complementarias del salario social autonómico orientadas a «la adquisición de productos básicos para el equipamiento personal, la salud y el confort en el hogar con medidas de control que aseguren el destino de las mismas». En definitiva, que lo que pase a llamarse la renta social en el próximo mandato continúe siendo la base de las políticas sociales en Gijón.

Según los datos correspondientes al mes de abril, las compras de renta social acumuladas en veinte meses de programa han superado ya los 5,53 millones de euros. Esta cuantía sale de sumar las 59.332 facturas emitidas por los negocios colaboradores que han realizado operaciones con dinero municipal. Y se elevan a 314 los establecimientos que han tenido ventas añadidas que sin la renta social no hubieran tenido.

Con las últimas transacciones contabilizadas, correspondientes a la tercera convocatoria de ayudas del pasado mes de noviembre, se eleva a 2.671 el número total de beneficiarios distintos que han efectuado compras en las tiendas con las famosas tarjetas bancarias de prepago.

En cuanto a la tipología de los establecimientos adheridos al programa, un tercio de ellos venden ropa (115). Le siguen, aunque prácticamente la mitad en número, las tiendas de electrodomésticos y mobiliario básico (59). El resto de comercios colaboradores por tipo de producto son los de equipamiento del hogar (57), calzado (36); material oftalmológico, audiología y ortopedia (30), equipamiento deportivo (24), medicamentos (23), material odontológico (18) y reparaciones de la vivienda habitual (14).

Mas de la mitad del gasto efectuado por los beneficiarios de la renta social hasta el momento se lo llevan dos tipologías concretas de productos, que coincide con las que más tiendas tienen adheridas al programa: electrodomésticos y mobiliario básico (1.671.258 euros) y ropa (1.276.314 euros). Le sigue, aunque a mucha distancia, el gasto en equipamiento deportivo (745.184 euros), calzado (538.078 euros), equipamiento del hogar (553.039 euros) y material odontológico (347.814 euros). Las reparaciones de vivienda se llevan 183.199 euros; el material oftalmológico, audiología y ortopedia 180.357 euros, los medicamentos 37.830 euros y las bolsas de plástico 551 euros.

Respecto a los 2.671 beneficiarios de estas ayudas finalistas, se trata fundamentalmente de personas residentes en la zona sur y oeste de la ciudad. Concretamente, se distribuyen por los barrios de Tremañes, Roces, La Braña y Perchera; Pumarín y Contrueces; La Calzada y El Natahoyo, y El Llano.

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