Comprar electrodomésticos con la renta social exigirá autorización municipal

Cartel del programa en un establecimiento colaborador. / DANIEL MORA
Cartel del programa en un establecimiento colaborador. / DANIEL MORA

Servicios Sociales envía a los comercios una circular en la que advierte del endurecimiento de las condiciones de venta

I. VILLAR GIJÓN.

La Fundación Municipal de Servicios Sociales y la Unión de Comerciantes han remitido a los comercios participantes en el programa de ventas con cargo a la renta social las condiciones que regirán para los beneficiarios de la tercera convocatoria de estas ayudas, esto es, los que la recibirán tras haberla solicitado a lo largo del pasado mes de noviembre. En el escrito se recuerda que el catálogo de productos al que pueden acceder los beneficiarios se ha ampliado, pero al mismo tiempo se han endurecido algunos condicionantes, como el coste máximo permitido para determinados productos. Remarca en todo momento que estas novedades únicamente afectan a los nuevos perceptores y no a quienes hagan compras con las tarjetas entregadas en 2017 y 2018, que mantendrán las mismas condiciones que tenían.

El primer cambio en el proceso de compraventa, para lo que ya ha sido adaptado el programa de facturación que la Unión de Comerciantes facilitó a los establecimientos colaboradores, es que el DNI deberá solicitarse al cliente que quiera pagar con cargo a la renta social al inicio de la venta y no al final, como ocurría hasta ahora.

De este modo, el sistema informará ya desde el principio a qué convocatoria de la renta social pertenece el comprador y, por tanto, qué productos puede adquirir y qué topes rigen para cada uno de ellos. «Solo utilizando el programa de facturación en paralelo al proceso de venta podrá asegurarse el cumplimiento de las condiciones relativas a productos permitidos y límites.

De no hacerlo así, el incumplimiento de dichas condiciones será responsabilidad suya, ya que no podrán ser facturadas en el programa», se advierte en la circular. ¿Cuáles son los límites que rigen para cada producto? En el caso de la ropa, por ejemplo, al precio máximo de 70 euros por producto que regía para las anteriores convocatorias se añaden dos excepciones: en ropa interior y camisetas no se podrá gastar más de 30 euros por producto, y en abrigos, anoraks, gabardinas y parkas el tope se eleva a los 100 euros. En calzado, el límite por compra para los nuevos beneficiarios se eleva de 80 a 90 euros. Y en equipamiento deportivo se excluyen las bolsas y mochilas, hasta ahora permitidas -la circular recuerda además que la renta social no puede utilizarse para comprar material destinado a la práctica específica de un deporte, sino solo para equipamiento personal más genérico, por ejemplo chándales para la asignatura de Educación Física-. Las nuevas limitaciones no afectan a quienes usen las tarjetas que fueron entregadas el año pasado.

Cinco días para responder

En el apartado de mobiliario y electrodomésticos se ofrece una detallada relación, que no existía el año pasado, de precios máximos según el tipo de producto: hasta 400 euros por frigorífico, sofá o lavadora; 300 por armario o cama; 150 por microondas; 80 por aspirador; 50 por máquina de afeitar, por ejemplo. A los comercios que venden este tipo de productos se les advierte de que, a partir de ahora, para realizar estas ventas «se deberá pedir autorización» a la Fundación Municipal de Servicios Sociales.

El Ayuntamiento responderá en un máximo de cinco días si permite la operación. Y, en el caso de los muebles y los electrodomésticos grandes, el establecimiento está obligado a entregar y dejar instalado el producto en el domicilio que conste como vivienda habitual del beneficiario de la ayuda.

La autorización previa también regirá en el caso de la venta de ordenadores, un producto que hasta ahora no estaba en el catálogo y que los nuevos beneficiarios solo podrán adquirir si en el hogar reside un menor que esté estudiando ESO, Bachillerato o FP, y por un precio máximo de 400 euros. Otro producto que exigirá el visto bueno municipal son las gafas de ocho o más dioptrías, adjuntando a la solicitud la correspondiente prescripción médica y un presupuesto. Para el resto de artículos oftalmológicos se fijan igualmente topes de precio, como 150 euros para gafas y lentillas y 350 para lentes progresivas.

La circular indica que, como norma general, no se aceptan devoluciones y que los artículos que se adquieran deben pagarse en su totalidad con la tarjeta de la renta social. Reclama, además, «rigor» en el cumplimiento del límite de 300 euros por reparaciones en la vivienda habitual, y advierte de que Servicios Sociales «será especialmente cuidadosa en la revisión de esas facturas, para evitar la fragmentación en varios pagos del importe de una sola reparación».

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