Las compras de renta social de 2.451 beneficiarios dejan 4,8 millones en 292 comercios

Las compras de renta social de 2.451 beneficiarios dejan 4,8 millones en 292 comercios

Los negocios de ropa y electrodomésticos y mobiliario básico reciben el mayor volumen de ingresos de las tarjetas tras 17 meses de ayudas

MARCOS MORO GIJÓN.

La renta social municipal ha repartido entre el pequeño comercio gijonés 4.811.516 euros en los 17 meses que lleva de funcionamiento. Desde su puesta en marcha en agosto de 2017, el programa de ayudas ha dado lugar a la emisión de 51.847 facturas, que son el reflejo de las compras realizadas con la tarjeta que utilizan los beneficiarios.

La Unión del Comerciantes tiene contabilizados a fecha de 1 de enero, un acumulado de 2.451 clientes distintos y 292 establecimientos adscritos al programa que han mejorado sus ingresos con las ventas a las familias más necesitadas del municipio.

De los 4.811.516 euros facturados desde agosto de 2017, 3.874.395han correspondido a ventas realizadas en 2018. La mayor parte de los beneficiarios ha dirigido su asignación -que tuvo una media de algo más de 2.300 euros por unidad familiar- a la adquisición de electrodomésticos y mobiliario básico (1,47 millones), ropa (1,1 millones), equipamiento deportivo básico como calzado deportivo, camisetas y pantalones de deporte fundamentalmente para escolares (632.512 euros) y equipamiento del hogar (460.681 euros), seguidos por reparaciones en la vivienda, material oftalmológico, audiología y ortopedia, y medicamentos (34.736 euros).

Los barrios del sur y del oeste de la ciudad concentran la mayor parte del gasto de los beneficiarios. Por distritos postales, el primero es el 33211 (Tremañes, Nuevo Gijón-Perchera-La Braña, Roces, Montevil y una parte de Pumarín), que acumula 653.199 euros de los 4,8 millones en compras. Le sigue, con 636.742 euros el distrito 33210 (Pumarín y Contrueces), y el 33213 (La Calzada), donde se han gastado 589.704 euros.

Los meses que marcaron los picos más altos de ventas asociadas a la renta social fueron los de invierno del pasado año, en el entorno de los gastos navideños y de la 'cuesta' de los primeros meses del año. Tuvieron especial incidencia enero, con más de 550.000 euros en ventas y febrero, en el que se superaron los 706.000 euros. Pero fue marzo el mes en el que, en el registro por días, se anotó la cota más alta de compras: más de 55.000 euros gastados en una sola jornada.

En el último trimestre del año, tras dos meses consecutivos de repunte del gasto con las tarjetas en octubre (172.986 euros) y noviembre (219.529 euros), en diciembre se produjo un pequeño retroceso (157.997 euros).

Para la Unión de Comerciantes estos datos recogidos en su informe mensual avalanla necesidad de que la renta social municipal siga siendo la base de las políticas sociales de Gijón y que, además, cuente con una dotación suficiente para futuras convocatorias. La principal asociación de minoristas defiende que mientras la situación social lo siga demandando, el programa municipal de ayudas cubre un doble objetivo: atender las necesidades de las personas en situación de mayor vulnerabilidad y favorecer la economía local más próxima.

El pasado mes de noviembre se puso en marcha la tercera convocatoria de la renta social municipal, que contó con una dotación notablemente inferior a la de las dos anteriores (1,8 millones, frente a los 3,8 millones de la primera y los 4,3 de la segunda) pero mantuvo el orden de solicitud como modo de priorización entre quienes cumplieran los criterios en caso de que las peticiones aprobadas superaran el dinero disponible. La combinación de ambos factores, y la coincidencia en el tiempo de esta convocatoria con la de las ayudas para el pago de las facturas de la luz y el gas, hizo que durante los primeros días del plazo para optar a este dinero los centros municipales vivieran un auténtico colapso, viéndose obligados varios de ellos a posponer su hora de cierre. En las primeras 24 horas se recibieron 701 solicitudes, a las que se sumaron 937 más el segundo día y 560 el tercero. Al final del periodo el número de peticiones recibidas ascendía a 4.236, un 14% más que las 3.711 de la primera convocatoria.

Crédito solo para 294 ayudas

Apenas una semana después de que se hubiera cerrado ese plazo empezaron a emitirse las primeras resoluciones. Y tan solo con las primeras 294 ayudas concedidas se habían agotado ya los 500.000 euros que la convocatoria ligaba al presupuesto de 2018, quedando el resto (1,3 millones) pendiente de que existiera la dotación correspondiente en los presupuestos prorrogados para 2019.

Entre las novedades que incluyeron las bases estuvo la fijación de un límite máximo de 2.500 euros por beneficiario, pese a que en las convocatorias anteriores hubo al menos un millar de beneficiarios -casi la cuarta parte- que superaban esa cifra. Además se impidió optar a este proceso a quienes hubieran resultado beneficiarios de la segunda convocatoria, al entender que su tarjeta para compras aún estaba en vigor.

También hubo cambios en el catálogo de productos que se podían adquirir con cargo a la renta social municipal. El más destacado fue la inclusión de ordenadores de hasta 350 euros para hogares donde hubiera menores cursando Secundaria. Además se fijaron límites concretos en el precio que podían alcanzar determinados productos (muebles, electrodomésticos, ropa interior, ropa de abrigo...) y para evitar fraudes se obligó a que las ventas de mobiliario y grandes electrodomésticos incluyeran la entrega e instalación en el domicilio que constara como vivienda habitual del beneficiario.

 

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