La Confederación Hidrográfica clausura el pretratamiento de aguas residuales en El Pisón

Ejecuta la sentencia del Supremo y cierra las compuertas de paso a los equipos de desarenado y desengrasado de la depuradora del este

M. MOROGIJÓN.

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC), organismo autónomo adscrito al Ministerio de Transición Ecológica, procedió a primera hora de la tarde de ayer a clausurar los equipos de pretratamiento que han estado funcionando en la depuradora del este desde el pasado mes de agosto. A las 13.30 horas operarios de la empresa pública Tragsa, en coordinación con la Empresa Municipal de Aguas (EMA), cerraron las compuertas de paso al desarenado y desengrasado de la planta construida en El Pisón en cumplimiento de la reciente sentencia del Supremo que revocó la autorización para la puesta en marcha de estos filtros que había dado previamente la Audiencia Nacional.

Tras el cierre de las compuertas, las aguas residuales de una población equivalente a 150.000 personas que llegan a la depuradora son sometidas a un tratamiento de desbaste en las instalaciones de la 'Plantona' y enviadas posteriormente al emisario submarino de Peñarrubia. Tras la desaparición de estas medidas paliativas el resultado es que en plena época de afluencia turística las aguas residuales que genera la mitad de la población de Gijón vuelen a ser evacuadas al medio marino sin ningún tipo de tratamiento previo.

Sin desarenado-desengrasado el vertido por el emisario de Peñarrubia puede formar una mancha en superficie de las 'grasas' y flotantes no retirados previamente, con peligro de llegada a las playas (debido al arrastre por las corrientes dominantes) y perfectamente visibles desde la costa durante meses. Así lo reconocen informes internos de la EMA de 2015 que advirtieron de este riesgo cuando se procedió a desmantelar los equipos de 'la Plantona' sin recambio aún en la nueva depuradora.

El Alto Tribunal anuló el auto de la Audiencia Nacional que permitió este uso parcial 11 meses

En el auto dictado por el Supremo el pasado viernes, el Auto Tribunal remarcó la irrelevancia del desarenado y desengrasado para asegurar la salud de los ciudadanos y la protección del medio ambiente. Argumentó que el pretratamiento que fue autorizado por la Audiencia Nacional y ahora se anula «aporta un muy pequeño rendimiento en la operación global de la depuración del agua residual, por lo que la única opción, si se quiere asegurar unas condiciones sanitarias y de salubridad adecuadas en el vertido al medio marino, es la depuración completa». Por ese motivo determinó que no cabe invocar ni el interés general ni las multas impuestas por la UE para justificar la puesta en marcha de una parte de una depuradora sobre la que pesa orden firme de paralización desde abril de 2016.