Confiscan el caballo a un grupo de rumanos que se dedicaba a recoger chatarra en Gijón

Confiscan el caballo a un grupo de rumanos que se dedicaba a recoger chatarra
El carro de madera fue trasladado al depósito municipal. / E. C.

Un particular denunció las condiciones que sufría el equino, que fue llevado a El Bibio a la espera de ser acogido por una protectora

P. SUÁREZ GIJÓN.

Los establos de la plaza de toros de El Bibio cuentan desde hace tres días con un nuevo huésped, aunque poco tiene que ver con el ámbito taurino. Se trata de un corcel mezcla entre caballo y pony que ha sido confiscado a un grupo de rumanos que se dedicaban a recoger chatarra por la ciudad. Estas personas se valían del corcel para tirar de un carro sobre el que cargaban todo tipo de objetos con los que luego pudiesen hacer negocio.

Fue un particular quien denunció la excesiva carga a la que se sometía al animal, el cual presentaba unas condiciones nada saludables, con un estado de fatiga y falta de cuidados. Tras esta denuncia, se activó el protocolo de protección animal, el cual resultó en la decomisión del rocín que pasó a estar al cuidado de los servicios municipales, los cuales lo ubicaron en el establo del coso gijonés.

Directo a una protectora

En un principio, la estancia del caballo en El Bibio será breve. Una protectora de animales que colabora habitualmente con el Ayuntamiento ya ha asumido su mantenimiento. Aunque se desconoce cuál será el destino final del animal, este podrá recuperarse en las instalaciones de la protectora, donde le brindarán todo tipo de cuidados.

Por su parte, ya carente de fuerza de arrastre alguna, el carro fue llevado por la grúa al depósito de vehículos, tal y como establece la ley.

La Ordenanza Municipal de Circulación se estipula que el tránsito de animales de tiro, carga o silla, está permitido siempre y cuando no exista itinerario practicable por la vía pecuaria. Se refiere también que debe estar conducido por una persona mayor de dieciocho años, capaz de dominar en todo momento al animal y observar las normas establecidas para los conductores de vehículos.