La contaminación causa el doble de muertes en Asturias que en el resto de España

Cristina Linares y Julio Díaz, en la Escuela de Comercio, donde detallaron alarmantes datossobre la contaminación. / JORGE PETEIRO
Cristina Linares y Julio Díaz, en la Escuela de Comercio, donde detallaron alarmantes datossobre la contaminación. / JORGE PETEIRO

El Instituto de Salud Carlos III le atribuye 830 fallecidos al año, el 6,9% del total de la región, mientras la media del país se reduce al 3%

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

La Federación de Asociaciones de Vecinos y Ecoloxistes n'Aición d'Asturies organizaron ayer la conferencia 'Impacto en la salud del cambio climático. Temperaturas extremas y contaminación atmosférica', en la que participaron dos expertos del Instituto de Salud Carlos III: Julio Díaz, jefe del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad, y Cristina Linares, doctora en Medicina Preventiva y científica titular del mismo centro. Y los datos que aportaron llaman la atención. Linares explicó que, según un estudio realizado entre 2000 y 2009, la contaminación atmosférica provocó que se agravaran enfermedades que terminaron con la vida de 830 personas al año en Asturias. «Si en la región mueren unas 12.000 personas al año, supone el 6,9%, mientras la media del país es del 3%», apuntó.

Esos datos indican que anualmente 300 muertes son achacables a las partículas PM10, 440 al dióxido de nitrógeno y 90 al ozono. Pero, además, «las partículas ocasionan 68 partos prematuros al año y los tres contaminantes juntos, 44 nacimientos con bajo peso que van a tener unas consecuencias médicas, sociales y sicológicas que pueden seguir a lo largo de su vida adulta».

La contaminación influye incluso en el polen, pues al adherirse a este hace que cambie su forma de manifestarse, siendo «hasta 27 veces mayor la reacción de una persona al polen. Por eso, hay más alérgicos en las ciudades que en las zonas rurales, donde no hay contaminación», explicó Linares.

La doctora apuntó que «una persona respira unos 12.000 litros de aire al día. En las ciudades hay contaminación procedente del tráfico, pero en Gijón también están las industrias y las calefacciones», y la identificó como la causa que más reduce los años de vida de las personas, cifrándolo en 1,8 años, superando a los 1,6 del tabaco, los once meses del alcohol y las drogas o los siete meses de la inseguridad del agua.

«Agrava patologías»

Pero también hay que tener cuidado con las olas de calor y de frío. De ellas habló Julio Díaz, quien relató las investigaciones realizadas a raíz de la ola de calor de 2003 para saber a partir de qué temperatura se considera un peligro para las personas de riesgo. Se tuvo que hacer para todas las provincias y su conclusión fue que a partir de 30 grados cada subida de un grado de temperatura máxima en Asturias incrementa el riesgo de mortalidad un 11,5%. Según los datos que aportó, la mortalidad en la región atribuible a las olas de calor es de 333 personas al año, mientras por olas de frío la cifra sube hasta las 381. Eso sí, advirtió que se debe «al agravamiento de patologías».

También llamó la atención sobre el hecho de que entre 1986 y 1997 la mayor incidencia del calor en las muertes de los españoles era entre los mayores de 75 años, pero entre 2001 y 2009 cambió al tramo de 18 a 44 años, es decir, «los deportistas y los trabajadores».

Los números son claros y Julio Díaz advierte de que «mata más el frío que el calor. Tenemos un plan de prevención contra el calor pero no contra el frío». Por eso, reclama de las autoridades sanitarias que se ponga en marcha con urgencia.