La contaminación se dispara en la ciudad y la calidad del aire es «muy mala» en El Lauredal

Capa de contaminación sobre Gijón, ayer. / DAMIÁN ARIENZA
Capa de contaminación sobre Gijón, ayer. / DAMIÁN ARIENZA

Los ecologistas critican que ni el Principado ni el Ayuntamiento han puesto en marcha medidas preventivas

M. M. C. GIJÓN.

Las condiciones meteorológicas están provocando que Gijón sufra un nuevo episodio de mala calidad del aire. A la espera de las lluvias que se prevé lleguen este mediodía y que ayudarán a disipar las partículas en suspensión, las estaciones de control de la contaminación instaladas en el concejo detectaron ayer niveles muy altos de partículas PM10 y PM2,5. Los equipos del Principado anotaron picos de hasta 81 microgramos por metro cúbico de PM10 en la avenida de la Argentina, mientras la estación de la avenida de la Constitución registró otro de 106 de PM2,5. Se da la casualidad de que los picos más elevados de contaminantes medidos por la red de estaciones del Principado en Gijón se detectaron entre las ocho y las diez de la mañana.

Esta mala calidad del aire quedó también reflejada por el Índice Europeo de Calidad del Aire, que lo calificó como 'moderado', registrando una media de 57 microgramos por metro cúbico de PM2,5 en las estaciones de control gijonesas.

La situación fue peor, como es habitual, al oeste del municipio y la estación móvil que el Ayuntamiento de Gijón tiene instalada en el parque de El Lauredal reflejó una media diaria de partículas PM10 de 94 microgramos por metro cúbico, lo que significa una calidad del aire 'muy mala'.

Esta situación se viene manteniendo en el tiempo, según manifestó la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies: «Llevamos dos días seguidos con valores exagerados, que han supuesto una afección clara para las personas sensibles». Además, critica con dureza que ni el Principado ni el Ayuntamiento «implantaran medidas preventivas, como les exigimos».

Los ecologistas acusan al Ejecutivo autonómico de «continua falta de transparencia» por no ofrecer en continuo los datos de 45 estaciones público-privadas y, en su opinión, lo hace porque «son peores datos que las 22 escogidas, de las que sí ofrece datos en continuo». Además, aseguran que «el Principado está cambiando de ubicación las estaciones que peores datos dan, buscando emplazamientos menos contaminados. Así es como consiguen que disminuya».

Un estudio del Instituto de Salud Carlos III, recuerdan, concluyó que la contaminación provocó que se agravaran enfermedades que terminaron con la vida de 830 persona al año en Asturias.

Más información