La contaminación en la zona oeste llegará a la UE y el Defensor del Pueblo

Arias muestra los datos de calidad del aire, junto a José Luis Fernández, José Luis Fernández 'Aguirre' y José Luis Rodríguez. / JORGE PETEIRO
Arias muestra los datos de calidad del aire, junto a José Luis Fernández, José Luis Fernández 'Aguirre' y José Luis Rodríguez. / JORGE PETEIRO

Los vecinos aseguran que hay un «patrón nocturno» en las emisiones, que superaron los límites legales diez días en septiembre y dos en el arranque de octubre

M. MORO GIJÓN.

La Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Urbana de Gijón (FAV) denunciará ante el Defensor del Pueblo y la Comisión Europea los elevados niveles de contaminación atmosférica que vienen soportando los habitantes de la zona oeste del concejo. El movimiento vecinal gijonés ha monitorizado estas últimas semanas lo que ha sucedido con las emisiones de partículas PM10 (de menos de 10 microgramos por metro cúbico y «las más perjudiciales para la salud») que registra la unidad móvil del Ayuntamiento estacionada en El Lauredal desde el verano de 2017. Y tras el análisis de esos datos han constatado que a lo largo del mes de septiembre se superaron diez días los valores medios de contaminación por estas partículas fijados como límite en la normativa comunitaria. Y en el arranque de este mes de octubre sucedió en otros dos días. Según destacó el presidente de la federación vecinal, Adrián Arias, durante el estudio del acumulado de emisiones de estas partículas descubrieron lo que han denominado «un patrón nocturno de emisiones forzosamente de origen industrial, ya que no pueden imputarse por el horario ni al tráfico de vehículos ni al uso de calefacciones en viviendas durante el septiembre más cálido de los últimos diez años en Gijón». Una pauta que revela que los picos más altos de estas partículas en suspensión tienden a concentrarse en las horas nocturnas, a partir de la 1 de la madrugada y hasta primera hora de la mañana, incluso hasta las 11 en algunos días. Arias explicó que los días peores de septiembre fueron el jueves 20 y el viernes 21 en lo que el dirigente vecinal describió como «un inicio de fin de semana absolutamente negro, terrible y traumático del que nadie ha dado una explicación». Desde las 2 de la madrugada hasta las 9 de la mañana del jueves -con un pico máximo de 202 miligramos- y de nuevo de 11 a 20 horas con todas las mediciones sobre el límite para empezar de nuevo con el 'patrón nocturno' en la noche del viernes. También el día 4 del pasado mes, por ejemplo, se superaron los límites durante 11 horas. Los vecinos remarcaron que el lunes 17 de septiembre a las 6 de la mañana, «se alcanzó un espectacular pico de 245 microgramos». Esto es, que casi quintuplica el tope de los 50 microgramos fijado como peligroso para la salud por la normativa europea, y en proceso de revisión para su posible reducción a los 40 que defiende la Organización Mundial de la Salud (OMS). Al día siguiente, entre la 1 y las 9 de la mañana -hora «crítica por la entrada de los niños y niñas al colegio» en la zona oeste- todas las mediciones superaron los límites permitidos.

Y octubre, según expusieron, ha empezado con la misma tónica excediéndose la media diaria el martes y el jueves de la semana pasada.

Los representantes vecinales, con presencia de las dos federaciones (la urbana y la rural), reclamaron ayer al Ayuntamiento que investigue y ofrezca respuestas sobre el origen de este patrón nocturno el próximo jueves en la reunión del Consejo Sectorial de Medio Ambiente. En caso de que no se tomen medidas para atajar el problema, los representantes vecinales advirtieron de que abandonarán este órgano. «No estamos dispuestos a seguir acudiendo para que nos pongan 'power points'; estamos muy huérfanos de respuesta municipal en temas de contaminación», subrayó Arias.

Los vecinos también reclamaron al Principado información sobre el estudio encargado al Instituto de Salud Carlos III respecto a la ubicación de la estaciones de control del Principado de la contaminación atmosférica, que el movimiento vecinal sostiene que están mal ubicadas, por lo que no reflejan la realidad de la elevada polución que afecta al oeste del concejo. Desde el servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento, tanto la directora general Clara González-Pedraz como su jefe de servicio, Jesús Fernández Testón, señalaron que la pauta nocturna detectada por los vecinos esta asociada, según la estación meteorológica de la unidad móvil del Consistorio gijonés, a «cuando sopla viento en dirección suroeste (que lleva las emisiones de polvo de la tierra al mar) y que trae polución fundamentalmente procedente de la actividad del sínter de Arcelor. Desde el Ayuntamiento se confía en que este problema empiece a paliarse pronto con las obras de construcción del nuevo filtro de mangas para el sínter A de la factoría gijonesa de Arcelor, que la multinacional prevé iniciar en febrero de 2019.