Costas realizará un estudio geotécnico del acantilado de la playa de Serín

Varias señales advierten de la prohibición y del mal estado del acceso a la playa. / JOAQUÍN PAÑEDA
Varias señales advierten de la prohibición y del mal estado del acceso a la playa. / JOAQUÍN PAÑEDA

El acceso a la playa fue prohibido la semana pasada por el Consistorio para evitar posibles accidentes en el arenal

AIDA COLLADO GIJÓN.

La Demarcación de Costas en Asturias confirmó ayer que encargará un estudio geotécnico del acantilado de la playa de Serín, con el objetivo de, «a la vista del mismo, redactar el proyecto» para actuar y asegurar la zona. Hace semanas que el arenal permanece cerrado, con unos carteles en los accesos, que han enfadado, y no poco, a los usuarios de esta playa gijonesa, que atribuyen su mal estado a una dejadez en las labores de mantenimiento.

El concejal de Obras del Ayuntamiento, Manuel Arrieta, insistió ayer en que las actuaciones sobre el acantilado corresponden a la demarcación y no al Consistorio, «a pesar de que algunos digan lo que dicen», en alusión a las críticas recibidas también desde los grupos de la oposición.

En este caso, explicó el edil, el Ayuntamiento, tras detectar deficiencias en la zona, cerró el paso a la playa para evitar accidentes y dio conocimiento de la situación a Costas. Un acto que, según Arrieta, repitió de nuevo hace unos días, cuando habló personalmente con el jefe de la demarcación en la región, Ramón Galán. Pero «son ellos los que tienen que intervenir», incidió. Por esta razón, defendió, «no hay abandono ni nada similar» por parte de los responsables municipales. No es un problema nuevo ni desconocido en el concejo. «Cuando estas laderas inestables se desplazan, arrasan con todo», detalló el concejal. «No vamos a esperar a que ocurra algo, por eso cerramos la de Serín y dimos traslado a Costas. No es una dejación de nadie. Simplemente, son circunstancias derivadas de una ladera inestable, como ya ocurrió en Peñarrubia», mantuvo. Y sobre las críticas recibidas por parte de otros partidos, que le recriminan que responsabilice únicamente a Costas del cierre, zanja: «Cuando se desconocen las cosas es muy fácil meter la pata».

Cabe recordar que las características geológicas del acantilado que bordea la playa de Peñarrubia, a las que hizo alusión Arrieta, ocasionaron en el pasado frecuentes desprendimientos que comprometían seriamente la seguridad de los usuarios de la playa. En 2015, tras varios meses de trabajos para reforzar dicho acantilado, volvió a reabrirse al público, tras cinco veranos cerrada.

Ahora, es la ladera de Serín la que se someterá a estudio, tal y como reclaman los usuarios de la playa -en especial, los nudistas que no disponen de muchos espacios- y algunos expertos en la materia.