«El Coto es el mejor barrio de Gijón»

La asociación de vecinos reconoció su labor y sus años de dedicación. / ARNALDO GARCÍA
La asociación de vecinos reconoció su labor y sus años de dedicación. / ARNALDO GARCÍA

Fernando Fueyo, que se jubila tras 36 años, se despide dando el pregón de las fiestas | El párroco se convierte en la estrella de unos festejos que se recuperan después de tres décadas, en un año en que «el Sporting conseguirá el ascenso», vaticina

JOSÉ LUIS RUIZGIJÓN.

Micrófono en mano se animó a cantar el himno del Sporting a voz en grito y animando a todo el personal que abarrotaba la plaza de la República. «Vencedor por los campos de España...», Fernando Fueyo no pudo reprimir su amor por el equipo al término de su pregón. Solo tuvo palabras de agradecimiento para los vecinos de El Coto al comienzo de las fiestas y despedida de su carrera como párroco del barrio. Cierra su etapa al cargo de San Nicolás de Bari después de 36 años. «Somos la envidia de otros barrios. Cuando cojo un taxi le digo al chófer «vamos al mejor barrio de Gijón», y sin dudarlo, enfila hacia El Coto», dijo emocionado.

Pidió que trataran bien a Iván, el cura que coge su relevo y solicitó a San Nicolás que le protegiera. «Porque, ¿cuándo nos falló San Nicolás? ¡Jamás!», gritaron todos a coro. Se acordó del Sporting, del que sigue siendo capellán, y se mostró convencido de que este año conseguirá el ascenso. «Es año de cosechona de manzana también será año de triunfos futboleros», aseguró. Y aclaró que no dejará el equipo. «Siempre dije que moriré siendo capellán de primera. Seguiré con el Sporting hasta que la muerte nos separe. El Sporting y Gijón forman parte de mi ADN».

Fueyo hizo un recorrido por la historia del barrio y la suya. Nacido frente a la escalera 3, enseguida se trasladó a vivir a la calle San José. Recordó que entonces El Coto no era más que «un conjunto de praos donde las mujeres vareaban los colchones de lana y los niños jugaban a soldados entre los montículos». Un barrio que fue conformándose gracias a la construcción de tres grandes edificios: el cuartel de 1900 «gracias al que llegaron al barrio la luz y los saneamientos», la cárcel de 1909 y el sanatorio Covadonga en 1919.

Con la finalización del pregón, dieron comienzo oficialmente las fiestas que en realidad ya habían empezado a pergeñarse desde que a las seis repartieran el bollo y el vino a los socios y la actuación del grupo folclórico de Coros y Danzas Jovellanos. El primero en abrir fuego fue El Charro Negro con sus mexicanadas y chistes. La exhibición de capoeira acercó este arte a los asistentes y ya por la noche llegó el turno de la música. «Silvidos y Gemidos, son dos chicas, Silvia y Gema, que tienen un directo espectacular, y después, Mina Longo, una mujer con una voz impresionante que lo mismo canta cumbias, que música tradicional o rancheras, que las borda», explicó Christian Guisado, presidente de la asociación de vecinos.

Pescadores y Moreda

El barrio de Pescadores también comenzó ayer sus fiestas de la virgen de la Soledad celebrando los 30 años de las mismas. A las siete de la tarde los juegos autóctonos de la rana y las carreras de sacos sirvieron para comenzar tres días festivos. El Trasgu 2018, Alejandro, leyó el pregón y se eligió a la Xanina 2019 que será la encargada de hacer lo propio el año que viene. La orquesta Da Silva animó la noche y en los descansos se entregaron los premios de los juegos y se realizó el concurso de disfraces.

Moreda comienza hoy sus festejos que solo durarán dos días «porque no tuvimos tiempo de solicitar todos los permisos a tiempo y nos hemos visto obligados a reducirlas», explicó el miembro de la comisión de festejos Carlos Álvarez. A pesar de todo hoy tendrán chocolatada, títeres en la calle y dos conciertos, a cargo de Moriarty y La Movida.