«La creación de Divertia consiguió ahorrar unos dos millones de euros»

Teresa Sánchez, en el Puerto Deportivo./JOAQUÍN PAÑEDA
Teresa Sánchez, en el Puerto Deportivo. / JOAQUÍN PAÑEDA

«Al llegar al Jovellanos me centré en solucionar una situación económica dantesca. A partir de 2015 pude centrarme más en lo cultural»

MARCO MENÉNDEZGIJÓN.

Teresa Sánchez (Salamanca, 1968) finalizó ayer su etapa como gerente del Teatro Jovellanos. Ahora disfrutará de unos días de descanso en su ciudad natal, que aprovechará para acercarse al Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y asistir a espectáculos musicales en Madrid. Licenciada en Derecho, tiene claro que su futuro estará relacionado con el mundo de la cultura.

-¿Qué balance hace de estos ocho años de gestión en el principal equipamiento cultural de Gijón?

-Acaba de finalizar una de las etapas más emocionante, gratificante e importante de mi vida en el aspecto profesional pero también en el personal. El balance es totalmente positivo. El Teatro Jovellanos ha recuperado la imagen que nunca debió perder y, a pesar de que hemos tenido que combatir con la dificultad de la contención del gasto, hemos conseguido tener una programación de calidad, variada y para todos los públicos. La respuesta de los espectadores ha sido muy buena y tenemos un público muy fiel. Podemos decir con orgullo que al finalizar el ejercicio tenemos una recuperación en taquilla del 90%.

-¿Con qué espíritu inició su tarea en 2011 en el Jovellanos? ¿Centrada sólo en la cuestión económica?

-Cuando llegué al Jovellanos, que gestionaba la programación del teatro, la organización de los festejos y el Festival de Cine, me encontré una situación económica dantesca. Lógicamente, me centré en solucionar el tema económico. El problema no estaba en el coliseo gijonés, sino en la mala gestión de los últimos siete años del gobierno del PSOE, que gastaba el dinero sin control alguno. A partir de 2015 pude centrarme en la programación cultural y poner mi granito de arena en la cultura y los festejos en Gijón.

-Nunca disfrutó de una mayoría en el consejo de administración del teatro. ¿Le fue fácil llegar a consensos?

-Para llegar a consensos hay que quererlos y buscarlos y creo que eso es lo que siempre va a quedar como un distintivo de Foro Asturias en búsqueda del interés de la ciudadanía de Gijón. Siempre he contado con el apoyo de los consejeros de la empresa, con algunas excepciones, pero la mayoría ha estado siempre con disposición positiva para que los proyectos culturales y festivos salieran adelante.

-El teatro sigue necesitando aportaciones del Ayuntamiento para cubrir sus gastos. ¿Es imposible que sea autosuficiente?

-En 2011 nos encontramos una deuda a proveedores de más de dos millones de euros, una situación de quiebra y, para evitar la causa de disolución, el Ayuntamiento debía hacer una aportación de 1.023.000 euros. Así pudimos cerrar el ejercicio y salvar la situación, pero nunca nos pusimos al día porque la deuda acumulada por el PSOE era mayor que el presupuesto anual. En 2015, con la fusión en Divertia Gijón de las empresas municipales Teatro Jovellanos, Turismo y Jardín Botánico Atlántico, se consiguió ahorrar unos dos millones de euros, pagar a proveedores al día, contar con una excelente programación cultural, festiva y de promoción turística, y que Gijón sea todo un referente en el norte. Pero en cultura y festejos no se debe hablar de gasto, sino de inversión en beneficio de los ciudadanos. Ahora sí, hay que saber hacerlo con rigor.

-¿Cuál considera que es su mayor aportación en la gestión del Teatro Jovellanos?

-Me siento muy orgullosa de haber podido ayudar a los artistas asturianos, como el bailarín gijonés Álvaro Rodríguez Piñera, y traer a Gijón actividades interesantes para todos. Pero también de iniciar el Festival de Magia, poder contar con una de las mejores pistas de hielo natural de España, disponer del carrusel clásico de Begoña y la programación de actividades para el público infantil y familiar en la calle, en Navidad. Creo que todos los artistas, compañías y promotores musicales asturianos han tenido en mí un apoyo importante.

-¿La suspensión de la obra de Albert Pla y el conflicto generado a las puertas de la actuación del grupo israelí Sheketak pudieron ser los momentos más desagradables a los que tuvo que hacer frente?

-Fueron dos momentos muy duros y tensos. No se pueden mezclar las ideologías políticas con la cultura. Estoy totalmente en contra de la coacción a la libertad y tanto en un caso como en otro se coartó la libertad del público, de poder asistir a ver a unos artistas. Es verdad que Albert Pla, con sus declaraciones, generó una situación de tensión y disgusto que hacía temer incluso por su integridad, de ahí que se decidiera en el Consejo de Administración la cancelación de su actuación. En cuanto a la del grupo de baile israelí fue todo un sinsentido. ¿Qué culpa tiene un artista en haber nacido en un país u otro? Simplemente se coaccionó la libertad del público que quería ver un espectáculo de danza para jóvenes y familias, y de los artistas. Fue muy tenso.

-A partir de ahora, ¿cuáles son sus planes?

-Pienso seguir ligada al mundo de la cultura. He aprendido mucho en estos años y me ha despertado un gran interés para seguir aportando mi ayuda, experiencia y colaboración a este sector que realmente lo tiene muy difícil. Aprovecharé también mis estudios de Derecho para todo lo que esté relacionado con el asesoramiento jurídico y, además, este año hice un máster en dirección de organización y producción de eventos, comunicación y relaciones institucionales.

-¿Y en materia de política? ¿Seguirá trabajando en Foro?

-Seguiré en Foro, a disposición del presidente, Álvaro Muñiz, y del secretario general, Jesús Martínez Salvador. Hay Foro para rato. Yo sigo creyendo en este proyecto y lo considero necesario para que la actividad política se centre más en la ciudadanía, en las personas, y en hacer ciudad.