«El crecimiento del Puerto pasa por el contenedor. Deben ponerse las pilas»

Alejandro Artime, en la oficina que Green Ibérica ha montado en El Musel. / DAMIÁN ARIENZA
Alejandro Artime, en la oficina que Green Ibérica ha montado en El Musel. / DAMIÁN ARIENZA

Alejandro Artime, gerente de la oficina de Green Ibérica que opera en Gijón desde septiembre: «La terminal de El Musel tiene una línea de atraque ridícula en la que no pueden trabajar dos barcos a la vez. Eso son pérdidas»

PABLO SUÁREZGIJÓN.

Un precio competitivo, ambición por crecer y una trayectoria que les avala. La llegada de la naviera taiwanesa Evergreen a Gijón promete dar un impulso a la región y ampliar las posibilidades empresariales en Asturias y sus territorios vecinos de Castilla y León. Para ello, ha sido clave el papel de Green Ibérica, su agente en España desde hace décadas. Alejandro Artime, gijonés, será el encargado de llevar la empresa a buen puerto.

-¿Cómo se fragua la llegada a Gijón de un gigante como Evergreen?

-Evergreen lleva ya más de 30 años trabajando en el norte de España con su agencia Green Ibérica, tanto en Vigo como en Bilbao. Los resultados son muy buenos, así que deciden crecer y abrir mercado. Ya lo intentaron en Gijón en 2007 y 2008, pero con la crisis de 2010 pararon. Ahora este año se han decidido a abrir en Gijón y potenciar Asturias y las 'interlands' (León, Palencia, Zamora, Salamanca, norte de Valladolid y Ponferrada). En definitiva, toda esa mercancía que se escapa de Bilbao y Vigo y que puede cogerse desde el puerto de Gijón.

«Podemos dar un mejor servicio que el resto. Tener personal asturiano es diferencial»

-¿Cuál es el potencial de El Musel?

-Mucho. Es un puerto que venía de ser granelero, pero ya sabemos cómo está el carbón. Sin embargo, los empresarios han perdido desde la crisis el miedo a exportar y respecto al contenedor ha pasado de moverse 12.000 teus a 80.000 el año pasado. Cada año va creciendo y por eso venimos nosotros, para dar servicio y ampliar la oferta para que las empresas asturianas tengan un abanico más amplio donde escoger.

-¿Hasta qué punto está infrautilizada la infraestructura?

-En la ampliación se invirtió muchísimo dinero y está casi inutilizada. Con la bajada del carbón, el crecimiento está en la mercancía contenerizada y ahí hay mucho que mejorar. Tenemos una terminal con una línea de atraque ridícula en la que no pueden trabajar dos barcos a la vez, dos grúas pórtico muy viejas, pocas manos portuarias y una capacidad que no pasa de 100.000 teus. Estamos en 80.000, y en tres o cuatro años puede que no podamos seguir creciendo. El Puerto tiene que ponerse las pilas. Un barco, si está parado, está perdiendo.

-Ustedes tienen mucho que decir en ese crecimiento.

-Claro. Por eso venimos. Queremos dar servicio con precios competitivos y hacer a su vez competitiva a la empresa asturiana. Si vende más, comprará más, y eso generará más riqueza en Gijón y Asturias. Una cosa es la consecuencia de la otra.

-¿Encontrarán en Asturias mucha competencia?

-La hay. De hecho, hay una empresa que en su día llegó primero, trabajó bien y se hizo con un trozo muy grande del pastel, en torno al 70% del mercado. También hay otras navieras que apostaron por Gijón, aunque no de la misma manera que lo hemos hecho nosotros.

-¿Dónde está la diferencia?

-En que tenemos oficina propia y personal asturiano. Podemos dar un mejor servicio que el resto de navieras. Es algo que nos va a diferenciar.

-Varias navieras señalaban los retos que supone la normativa medioambiental para el transporte marítimo. ¿Cómo lo afrontarán ustedes?

-Bueno, el medioambiental es un tema que debemos tener presente. Evergreen es de los primeros que está invirtiendo en esa dirección. Todos los barcos que tiene pedidos reducen las emisiones de CO2.

-¿Cómo afectará el Brexit?

-Si le soy sincero, no estoy muy puesto todavía en el tema, pero está claro que no beneficia. Pasar de tener las fronteras abiertas a asumir los posibles aranceles está claro que es un problema. Ojalá no llegue a producirse.