Cuatro años de prisión para el pedófilo que grabó a niños en el Grupo Covadonga

La condena, por delito de corrupción de menores, incluye ocho años de inhabilitación para oficios que conlleven contacto con ellos

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

Autor criminalmente responsable de un delito de corrupción de menores. El juez ha condenado a cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación para cualquier oficio que conlleve contacto con menores al gijonés perteneciente a una red de distribución de pornografía infantil que grabó a niños en el vestuario del Grupo Covadonga, de donde fue expulsado nada más conocerse la investigación. Según consta en el auto, el pederasta utilizaba su carné de socio para instalar cámaras en los cambiadores del club, logrando así que estas actividades ilícitas pasasen del todo inadvertidas.

Para garantizar que el tráfico de imágenes se mantuviese oculto, utilizaba el equipo informático de su lugar de trabajo y sus redes internas, donde realizaba las descargas. Así lo explicaron en su momento las fuerzas y cuerpos de seguridad. «No fue fácil dar con él. Intentaba esquivar en todo momento la acción policial», aludieron los investigadores. Por su parte, durante la vista oral celebrada la pasada semana, el hombre negó los cargos que pesaban sobre él y pidió la libre absolución.

El punto de partida de las pesquisas fue la enorme cantidad de archivos de pornografía infantil que compartía un grupo de usuarios de la red. Unas imágenes que la Policía comprobó después que eran captadas por el gijonés, quien luego se encargaba de distribuirlas al resto de pedófilos. El juez considera por tanto probado que el individuo formaba parte importante de esta red pronográfica con una gran actividad nacional de distribución 'online' de grabaciones de abusos a menores así como que ha utilizado los vestuarios para captar imágenes de las víctimas, las cuales aparecían desnudas de cintura para abajo.

En el auto, el magistrado hace una especial mención al abundante material requisado en los diferentes registros realizados en su domicilio. En el transcurso de la operación, la Policía Nacional requisó 96 discos duros, diez ordenadores, 17 dispositivos USB y tarjetas de memoria, tres tabletas, 68 CDs y DVDs (donde se almacenaban varios gigas de fotografías y videos ilícitos) y cinco teléfonos móviles.

Antecedentes similares

Este mismo individuo fue también arrestado en julio de 2016 en el marco de una operación contra la pornografía infantil en la que fueron detenidas 21 personas en 14 provincias. Por este delito cometido durante su estancia en el País Vasco, en 2013, pesaba sobre él una condena en firme de dos años de prisión. En aquella ocasión, un juzgado de Bilbao consideró probado que el acusado usaba una conexión telefónica de internet para compartir, «por medio de un popular programa de descarga de vídeos e imágenes», multitud de archivos con contenido pornográfico infantil que reflejaban a menores de edad en «actitud explícitamente sexual».

Sin embargo, el gijonés obvió los requerimientos con los que se le ordenaba el ingreso en prisión, por lo que fue finalmente detenido en su puesto de trabajo, una ingeniería de Gijón, y llevado al centro penitenciario de Asturias.

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