«Nos han denunciado por llevar la igualdad al aula»

Marian Moreno, en el IES Emilio Alarcos. / DAMIÁN ARIENZA
Marian Moreno, en el IES Emilio Alarcos. / DAMIÁN ARIENZA

«Tengo poca confianza en la valentía de nuestra clase política. En Asturias la coeducación depende del voluntarismo del profesorado»

O. ESTEBANGIJÓN.

María Antonia Moreno Llaneza, Marian Moreno, es profesora de Lengua Castellana y Literatura en el IES Emilio Alarcos de Gijón y asesora del Centro de Profesorado de Avilés, entre otras muchas cosas. Y, sobre todo, es referente nacional en coeducación, pionera en llevar a las aulas cuestiones como la igualdad, la violencia de género, la educación sexual. Hace ya dos décadas que habló abiertamente a sus alumnos de su orientación sexual. Pero es ahora cuando todo ello le ha llevado ante los tribunales. Marian Moreno es redactora de Skolae, el programa de coeducación de Navarra que desde el curso pasado es obligatorio en un centenar de colegios de la comunidad (todos los públicos y concertados). Tras un año como experiencia piloto en 16 colegios sin mayores problemas, en este último curso se expandió. Y hace unos meses llegó la batalla: primero algunos partidos políticos se posicionaron en contra y después colectivos de padres de alumnos presentaron una demanda pidiendo la ilegalización del programa, que promueve la educación en igualdad y la educación afectivo sexual, al considerar que «adoctrina». Marian Moreno y otros nueve redactores y tutores de Skolae tuvieron que testificar en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

-Antes de nada, ¿en qué punto se encuentra el proceso judicial?

-A la espera. Declaramos en el tribunal el pasado día 14 y ahora estamos esperando que decidan si continúa el proceso, con más declaraciones, o se cierra y se emite fallo.

-Skolae ya llevaba un año en marcha sin problemas. ¿Por qué ahora?

-Primero, ha habido un interés por crear un escándalo que no existe. Después, ha coincidido en un año electoral brutal, con continuas elecciones. Y, finalmente, por el resurgimiento de la ultraderecha en España, que siempre ha existido pero que ahora vive un resurgimiento público. La mezcla de esas tres circunstancias ha llevado a denunciar a personas que cumplen la ley.

-¿Qué pensó al recibir la citación?

-Ya nos habían avisado de que citarían a determinadas personas relacionadas con el programa a declarar. Como redactora de Skolae, lo podía esperar. No me sorprendió. Nos han denunciado y hemos ido a juicio por llevar la igualdad al aula. Así es. Ni siquiera me produce indignación. Sí impotencia.

-Lleva décadas trabajando en ello, en la igualdad y la educación. Podría parecer que la situación era más complicada hace 20 años pero es ahora cuando se plantea esta batalla. ¿Por qué?

-Es el peor momento porque es también el mejor momento. Cuando aquello en lo que estás trabajando no levanta ninguna ampolla es que está teniendo un efecto relativo. Pero cuando llega el momento en que sí tiene efectos, en que se produce el momento álgido de la coeducación, en que se persigue el sueño de que sea algo obligatorio... Por eso digo que es el peor momento, porque es también el mejor. En cualquier caso, nosotros no queríamos esta exposición pública. Somos docentes, trabajadores, no buscábamos esto.

-¿La situación de Navarra puede frenar las intenciones de cualquier otra comunidad para poner en marcha planes de coeducación?

-Sí, sin duda. Es como la cultura de la violación. No hace falta que te violen para tener miedo. La ultraderecha juega con eso, con la cultura del miedo. Nunca ha sido muy valiente nuestra clase política, y menos en Asturias, pero imagínate ahora, que pensarán fíjate cómo están allí, qué van a decir, vamos a acabar en juicio...

-¿Y ahora?

-A seguir trabajando. Skolae era obligatorio en cien centros y el profesorado nos ha puesto una nota de 8,5 sobre 10. Hay que esperar a que se constituya el nuevo Gobierno de Navarra para ver si decide mantener el programa o no. Habíamos conseguido un hito en la educación.

-¿Qué otras comunidades siguen en esta misma línea de trabajo?

-Navarra era la única en la que la formación del profesorado y llevar eso al aula era obligatorio. Pero no es la única comunidad que trabaja en ello. En Andalucía, por ejemplo, están con el segundo Plan de Coeducación. Y en Euskadi también. Allí también hemos sido redactoras Carmen Ruiz Repullo y yo.

-¿Y Asturias?

-Nada. La coeducación que hay en Asturias depende del voluntarismo del profesorado.

-Quizás ahora, con el cambio de Gobierno...

-Tengo tan poca confianza en las instituciones y en la valentía de la clase política asturiana. En Asturias se han perdido oportunidades de oro. Porque es una comunidad pequeña, porque ha habido gobiernos que se suponía que luchaban por la igualdad, porque tiene un personal docente comprometido, con cantidad de personal coeducador... Es una pena.

-¿Hay desigualdad en las aulas?

-Las aulas son un espejo de lo que tenemos fuera. Hay mucha educación sexual basada en la pornografía, insultos por la forma de vestir, gordofobia, estereotipos de género, mucha ignorancia sobre lo que supone el feminismo, muchas reticencias... Pero es que la propia ley obliga a hacer una educación para la igualdad. Es curioso. En esto no importa que no se cumpla la ley. Me provoca tristeza. Me encantaría conseguir el respaldo judicial y que Asturias, de una vez, se pusiera las pilas y liderara un proyecto importante por la igualdad. Dicen que no hay que perder la esperanza...