Descubren un documento de 1634 que narra dos milagros en la ermita de Contrueces

Agustín Guzmán, con el documento sobre los dos milagros de la ermita de Contrueces. Detrás, los asistentes a la charla. /  PALOMA UCHA
Agustín Guzmán, con el documento sobre los dos milagros de la ermita de Contrueces. Detrás, los asistentes a la charla. / PALOMA UCHA

Cuenta la curación de un joven sordo y una mujer ciega. El historiador Agustín Guzmán destaca que impulsaron la llegada de más fieles al santuario

MARLA NIETO GIJÓN.

Dos milagros en la ermita de Contrueces. Esto es lo que un documento dice que sucedió allá por la década de los años 30 del siglo XVII en el citado templo. Se sabía que ese documento existía, pero no dónde estaba. Y ha aparecido. Fue el actual sacristán de la parroquia de San Julián de Roces, Avelino Fombona, quien lo encontró. Estaba en esa misma iglesia. Y ayer el historiador Agustín Guzmán daba a conocer su contenido en una charla en la Casa Nostra, frente a San Julián. El texto que avalaría estos milagros, destacó Guzmán, «no es una narración que alguien cuente sin más, sino un documento notarial que recoge las investigaciones realizadas por testigos y las propias personas que lo vivieron». El documento, escrito en 1634, narra al detalle lo que califica como sendos milagros.

El primero cuenta la curación de un joven sordomudo. «Un muchacho, pastor, de unos quince años. Un día, mientras cuidaba a las cabras y ovejas decidió dejar la labor por un momento y se acercó a la ermita de Contrueces. Allí se puso a rezar a la Virgen y tuvo dos visiones: la primera protagonizada por una moza que le dio un pan blanco muy sabroso. Una vez que esta desapareció, entró una señora resplandeciente con una candela encendida. El joven se quedó mirando para ella y, acto seguido, cayó en un profundo sueño. De repente sintió una bofetada y despertó oyendo», se señala en el documento. Y, según indicaron ayer, poco se supo antes y después de esta curación sobre el pasado del joven.

«Lo único que él sabía es que de allá de donde provenía se hacían pucheros. Pudo decirlo una vez que empezó a hablar, pero como hasta entonces tampoco escuchaba, no era consciente de su procedencia ni tenía información sobre sí mismo, explicaba las cosas por lo que había visto», se añade en el documento. La recuperación de la capacidad para ver centra la segunda curación, en la narración se detalla que una señora ciega que, el día 8 de septiembre, en mitad de la misa de la Natividad de la Virgen, comenzó a ver.

«Es el archivo más antiguo que habla de manera determinante de milagros» «Es un documento notarial con investigaciones hechas por testigos»

Hubo testigos de lo sucedido en ambos casos. «El amo del joven dijo haber estado nueve meses con él y en ningún momento habló, siempre se comunicó por señas». Y la mujer ciega «vivía con una señora que la había acogido». «El notario daba fe de las declaraciones de todas las personas, la mayoría conocidas en la época excepto el muchacho», indicó Guzmán.

Archivo notarial más antiguo

La importancia del documento, dijo, «está en que es el más antiguo hasta ahora que hable de manera determinante y no por referencias» sobre milagros. Los que creen que se produjeron en la ermita de Contrueces fueron conocidos rápidamente, pues, dijo Guzmán, desde que sucedieron, «la afluencia de gente al santuario creció de forma significativa. A raíz de ese incremento de visitas, se creó la feria de Contrueces y a la Virgen se la llegó a considerar patrona de Gijón».

La charla sobre los milagros de Contrueces forma parte de una iniciativa del párroco José Vicente Álvarez, los 'Coloquios en Casa Nostra', que se celebran una vez al mes. «Compartimos ideas sobre cualquier aspecto de la vida, hablamos de los problemas del mundo, no solo acerca de la religión, sino de muchos otros ámbitos. Tocamos temas sobre LGTBI o aborto con toda la libertad para contrastar ideas».