Destrozan una tienda en el Muro para robar una bicicleta eléctrica de 5.000 euros

Destrozan una tienda en el Muro para robar una bicicleta eléctrica de 5.000 euros
Varias bicicletas eléctricas sufrieron daños por la incursión de los ladrones. / 2 RUEDAS

Reventaron el cristal con una de las baldas del andamio que cubre la fachada del edificio. Actuaron de madrugada y dejaron cuantiosos daños

AIDA COLLADO GIJÓN.

Hay bicis y bicis. La que ayer se llevaron unos ladrones tras reventar el cristal de la tienda gijonesa 2 Ruedas, en el Muro, costaba nada más y nada menos que 5.180 euros. Y ni siquiera fue eso lo que más disgusto causó al dueño. Los daños ocasionados por los delincuentes durante su incursión en el local ascendieron al doble. El propietario calcula que los desperfectos provocados en otras bicicletas eléctricas de la tienda, que fueron «aventadas» sin miramientos para buscar el cargador de la que desde el principio fue su objeto de deseo, superarán también los 5.000 euros. Entre todo, «más de 10.000 euros de broma», lamentaba ayer Alberto Garciablanco, tras pasar la noche en vela, de guardia, vigilando el resto del material.

Cree que los ladrones llevaban horas merodeando por la zona, intentando forzar la puerta pero sin llegar a actuar, motivo por el cual, según sus sospechas, saltó la alarma en varias ocasiones. Sin embargo, fue más tarde, a las dos de la madrugada, cuando recibió una llamada de la Policía avisándole de lo ocurrido. Ya era tarde.

Cuando llegó a la tienda comprobó que, a veces, las ironías del destino son más poderosas que los sistemas de vigilancia. El mismo andamio «que nos ha enterrado y nos tapa desde hace más de año y medio» había sido utilizado en su contra. Los delincuentes cogieron una de las baldas de la obra y la lanzaron contra el cristal, que estalló en mil dedazos.

La bici es una Bultaco, con acelerador y supera los 70 kilómetros por hora

Garciablanco tiene claro que los culpables sabían a por lo que iban. «Cogieron solo esa bicicleta eléctrica y se esforzaron mucho en encontrar el cargador», explica. Esfuerzos que, por otra parte, tienen muchas posibilidades de resultar infructuosos, ya que la bicicleta en cuestión está equipada con una tarjeta codificada y, según le ha confirmado el fabricante, «les será prácticamente imposible hacerla funcionar». Tampoco sus piezas son compatibles con otros vehículos eléctricos de este tipo, «por lo que lo más normal es que no les sirva para nada».

Además, si la querían para el disfrute propio, puede que se lleven una desagradable sorpresa cuando descubran que no es legal circular con ella por la vía pública, ya que «solo es apta para competición».

Se trata de una bicicleta eléctrica Bultaco brinco, con acelerador, que supera los 70 kilómetros por hora y tiene hasta 90 kilómetros de autonomía.

Otro indicio de que únicamente querían ese vehículo en concreto es que ni siquiera se acercaron a la caja registradora, donde había unos 300 euros en ese momento. «Actuaron prácticamente desde la calle, apenas accedieron al interior», informó Garciablanco.

 

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