El estudiante gijonés detenido llegó a enviar doscientos correos de contenido sexual a su profesora

Un joven maneja un ordenador. / REUTERS
Un joven maneja un ordenador. / REUTERS

El alumno los enviaba desde distintas cuentas en los que le hacía propuestas para mantener relaciones íntimas e «invitaciones para cumplir fantasías eróticas»

OLAYA SUÁREZGIJÓN.

Durante siete meses «acosó a una de sus profesoras», enviándole casi un centenar de correos electrónicos con proposiciones de índole sexual y con vídeos de contenido pornográfico. Alguno de ellos incluso recogía imágenes en las que aparecían menores de edad. La Policía Nacional ha detenido a un joven de 18 años como autor de un delito de acoso sexual a una docente del centro educativo donde estudia.

La investigación se inició en otoño del año pasado a raíz de la denuncia interpuesta en la Comisaría por una mujer que explicaba que llevaba tiempo recibiendo correos electrónicos desde distintas cuentas y en los que le hacían propuestas para mantener relaciones íntimas e «invitaciones para cumplir fantasías eróticas». En los 'mails' se adjuntaban archivos de vídeo con contenido pornográfico de personas adultas y menores de edad.

La propia denunciante sospechaba que detrás de ese hostigamiento «podría estar alguno de sus alumnos, ya que también le habían enviado grabaciones realizadas en el aula donde ella impartía clase, apuntando la posibilidad de cumplir un sueño erótico y materializar una relación íntima entre alumno y profesora», señalaron desde la Comisaría.

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Los trabajos policiales para identificar al autor permitieron averiguar que las cinco cuentas de correo desde las que se enviaban los mensajes «pertenecían a un único usuario y que accedía desde el mismo equipo informático». Las gestiones corrieron a cargo de los agentes del grupo de Delincuencia Económica y de Delitos Tecnológicos de la Policía Judicial de la Comisaría de Gijón y posibilitaron, a través de la dirección IP, localizar el equipo informático empleado por el estudiante que durante meses se había dedicado a enviar correos electrónicos a su profesora. Fue identificado y arrestado.

Al parecer, se trata de un joven de carácter «reservado y tímido» que se relaciona poco con sus compañeros de clase y, en un primer momento, no llamó la atención ni de sus profesores ni del resto de alumnos de que pudiera estar detrás del acoso al que estaba somentiendo a una de las docentes.

Durante el tiempo que se prolongó su actitud ilícita «envió mensajes utilizando un lenguaje ofensivo, grosero y soez, con peticiones de fotos íntimas y con proposiciones para reproducir actos sexuales que se recogían en los vídeos que también le adjuntaba», señalan fuentes de la Policía Nacional.

Suma discreción

El episodio se llevó con suma discreción para evitar que los hechos pudieran afectar al funcionamiento habitual de las clases y a la rutina de la comunidad educativa. La víctima alertó a la dirección en cuanto supo que sus sospechas eran certeras y detrás de los correos electrónicos estaba un alumno.

El joven fue detenido y puesto a disposición del juzgado de guardia. Quedó en libertad con cargos a la espera de que avance la instrucción judicial y sea de nuevo citado para declarar como imputado de un delito de acoso sexual, que le podría acarrear penas de entre dos meses y tres años de cárcel. Además, podría ser acusdo de pornografía infantil por difundir vídeos en los que aparecían menores de edad. El procedimiento está aún en fase de inicio.