Los donantes de sangre advierten de las dificultades para fidelizar a los jóvenes

Asistentes a la asamblea anual de la Asociación de Donantes de Sangre de Gijón. / TAREK HALABI
Asistentes a la asamblea anual de la Asociación de Donantes de Sangre de Gijón. / TAREK HALABI

«Solo el 4% de la población pone el brazo», lamentan en la asociación de Gijón, que el año pasado extrajo 11.434 bolsas, 358 menos

AIDA COLLADO GIJÓN.

Lo que en 2016 fue solo un ligero desfase, en 2017 se ha revelado como una -cuando menos- preocupante tendencia que se confirma. La Asociación de Donantes de Sangre de Gijón recogió el año pasado 11.434 bolsas, 358 menos que el ejercicio anterior durante el que ya se había contabilizado un descenso de donaciones cercano al 3%. El problema, como tantos en Asturias, está relacionado con la inversión de su pirámide poblacional. Hace ya tiempo que la asociación, tal y como reconoció ayer en la asamblea anual su presidente, Manuel Faustino Valdés, ha asumido la obligación de «ir a donde están los jóvenes». En este sentido, no oculta su «satisfacción» por las acciones desarrolladas en el campus de la Universidad de Oviedo en Gijón. Pero, según confesó ayer, se están encontrando notables dificultades a la hora de fidelizar a la juventud. Por esa razón, en los últimos años la edad media de los donantes se ha ido elevando desde la treintena hasta superar el medio siglo. Huelga decir que el relevo generacional es imprescindible y, para fomentarlo, la asociación pidió «la ayuda de todos». El objetivo es mejorar las cifras de donantes de entre 18 y 30 años, que en 2017 registró 2.265 activos, apenas un 20% de los 11.521 contabilizados en total.

Más información

Aún así, la jornada de ayer no perdió su espíritu festivo. En el orden del día de había un punto implícito: el agradecimiento a ese «4% de la población que pone el brazo» y saca las castañas del fuego, también, al 96% restante. La asamblea fue, una vez más, un «punto de encuentro» y motivo de fiesta, previa misa y posterior comida en el Begoña Park. Había que celebrar porque, con fecha 30 de abril, «ya llevamos 3.927 bolsas, unas 700 más que el año anterior» a estas alturas. Y aún queda el gran empujón de la feria, donde el pasado ejercicio se recogieron 2.305 bolsas, 200 más que en 2016.

En el Centro de Sangre y Tejidos de Asturias, el año pasado también se registró un descenso de casi mil donantes, hasta los 41.788. Sus responsables, como los de los ayuntamientos de Gijón, Carreño, Villaviciosa y Colunga; la Consejería de Sanidad, la Junta General y el Sespa, animaron a la población a contribuir «al bienestar de todos».

 

Fotos

Vídeos