EMTUSA solo hará paradas 'antiacoso' previo aviso y a más de 100 metros de las habituales

Autobuses nocturnos de EMTUSA en su cabecera de la plaza del Carmen. / JOAQUÍN PAÑEDA
Autobuses nocturnos de EMTUSA en su cabecera de la plaza del Carmen. / JOAQUÍN PAÑEDA

Deberá haber una acera con una anchura mínima de 1,5 metros y en el caso de mujeres en silla de ruedas solo se podrá donde funcione la rampa

IVÁN VILLAR GIJÓN.

El gerente de EMTUSA, Juan José Pinilla, presentó ayer en el consejo de administración de la empresa un borrador del protocolo de funcionamiento de las futuras paradas 'antiacoso', el sistema que permitirá a las mujeres que utilicen los servicios nocturnos solicitar que su autobús se detenga en un lugar diferente a las paradas preestablecidas, más próximas a su domicilio, como medida preventiva ante posibles agresiones en la calle. Su implantación, que solo es posible después de que la semana pasada entrara en vigor una modificación de la ordenanza de Circulación que permite realizar paradas en puntos intermedios del trayecto «atendiendo a razones de seguridad o accesibilidad y siempre desde una perspectiva de género», aún no tiene fecha, pues según fuentes de la empresa el borrador únicamente es una base «para empezar a trabajar». De hecho aún no se ha dado traslado a los trabajadores de un protocolo concreto que, según fuentes sindicales, «habrá que negociar». Cuando el documento definitivo esté listo, se pondrá en marcha una campaña de difusión para darlo a conocer entre los usuarios.

El texto presentado a los consejeros, no obstante, da algunas claves de cómo será el funcionamiento definitivo de este sistema de paradas a demanda. Como habían acordado los grupos municipales, y además es la única opción que contempla la reciente modificación de la ordenanza, la posibilidad de que el autobús se detenga fuera de los lugares preestablecidos se limitará a los servicios de 'búho', que únicamente funcionan las noches de los viernes y los sábados, a excepción de los meses de julio y agosto, cuando lo hacen todos los días. La parada «debe ser solicitada expresamente por mujeres» y únicamente se hará para que la usuaria se baje del autobús, no estando autorizada la subida de ningún pasajero en estos lugares.

Las interesadas deberán comunicar al conductor dónde desean bajarse, «personalmente» y con una parada de antelación. Tras hacerle esa petición tendrán que situarse en la parte delantera del autobús, pues para descender del vehículo únicamente se le abrirá esa puerta, que es la más cercana al chófer. En el caso de que la usuaria viaje en silla de ruedas, informará de donde quiere bajarse ya al acceder al autobús y el conductor le indicará si el punto elegido reúne las condiciones necesarias para poder bajar la rampa. Si no fuera así, le propondrá un lugar de desembarque alternativo en el que sí sea posible utilizarla.

El borrador especifica además las condiciones que debe reunir el sitio en el que se realice esta parada. La fundamental, «que exista acera con una anchura mínima de 1,5 metros y no se generen situaciones de peligro». El lugar, además no podrá estar a menos de cien metros de distancia de una parada fija. Tampoco se podrá parar «a menos de cinco metros de una esquina, cruce o bifurcación», ni «en isletas, medianas, pasos para ciclistas, pasos para peatones o rebajes de aceras».

Entre las circunstancias en las que no se podrá permitir el descenso de viajeras se mencionan además la obstrucción de entradas a inmuebles o de accesos a garajes señalizados con el correspondiente vado, así como aquellas situaciones en las que «se impida la visibilidad de la señalización a los usuarios a quienes afecte u obligue a hacer maniobras».

Recarga de tarjetas

En el consejo de administración de EMTUSA también se dio cuenta de la adjudicación a Disashop del contrato para prestar durante los dos próximos años el servicio de recarga de las tarjetas de transporte. La empresa obtuvo la mejor puntuación tanto en lo que respecta a su plataforma tecnológica como en el precio ofertado por su servicio y la comisión abonada a los puntos de venta. Hace quince meses EMTUSA decidió rescindir por incumplimiento de las condiciones de adjudicación el contrato que tenía con la anterior prestataria, que no obstante ha estado a cargo del servicio mientras se resolvía el nuevo concurso. La nueva licitación estuvo paralizada por un recurso de esa empresa.

Otro concurso del que se informó al consejo fue el del suministro de seis nuevos autobuses para la flota de la empresa municipal. Se comprarán a Scania, que cobrará por cada uno de ellos 232.700 euros, sumando un total de casi 1,4 millones. Los nuevos vehículos se ajustarán a la normativa Euro VI, si bien en próximas licitaciones EMTUSA prevé empezar a incorporar ya autobuses híbridos.

El gerente presentó además los datos de viajeros correspondientes al primer trimestre del año. Fueron 4,6 millones, lo que supone un aumento del 1,6% con respecto al año pasado. La línea más utilizada fue la L1, con 822.499 usuarios hasta marzo.