«Me enamoré de este valle según lo vi»

Horst Winter observa el valle de Baldornón desde el balcón de su casa, en el núcleo de La Mata. / P. UCHA
Horst Winter observa el valle de Baldornón desde el balcón de su casa, en el núcleo de La Mata. / P. UCHA

El alemán Horst Winter ha asumido la presidencia vecinal de Valdornón | Conocido por su constante lucha contra la línea de alta tensión proyectada en la zona, es un apasionado de Asturias desde su llegada hace 50 años

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

Hace más de 50 años que Horst Winter aterrizó en el valle de Valdornón. Lo hizo por motivos laborales, enviado por una empresa de su Alemania natal para desarrollar unas maquinarias en Uninsa. Lo que empezó siendo un traslado por dos años, pronto se alargó hasta los diez para terminar siendo toda la vida, parada temporal en Düsseldorf mediante. «Tenía 23 años cuando llegué. Conocí a mi mujer esquiando en Pajares y hasta ahora. Me enamoré de este valle en cuanto lo vi», afirma hoy desde su residencia familiar en el núcleo urbano de La Mata, en la parroquia de Valdornón. Su historia, que como la de tantos otros emigrantes dibuja un guion digno de superproducción americana, escribió su penúltimo capítulo el pasado mes de febrero, cuando Winter, vecino ilustre por su constante defensa de la zona, accedió a la presidencia de la parroquia. «La conexión con el Ayuntamiento es importante. El anterior presidente no iba a seguir y yo no quería que el cargo quedase vacío, así que decidí presentarme», explica con un inconfundible acento germano, uno de los pocos rasgos que hacen intuir su origen extranjero.

Desde que asumiese el cargo, Winter no deja de analizar datos y elaborar planes para la parroquia. Sentado en el porche de su casa, una preciosa construcción en madera con aires alpinos, medita constantemente sobre las necesidades de una zona que cuenta actualmente con 194 habitantes censados. «La fluctuación en los últimos años no ha sido demasiado grande. Eso quiere decir que no se puede hablar de una parroquia que se esté muriendo», afirma satisfecho. Sin embargo, Winter reconoce que con la aportación de los socios y la «escasa» subvención el Ayuntamiento, apenas hay margen para grandes dispendios en lo que a actividades se refiere. «Pese a ello, siempre hacemos cosas. Una excursión con los vecinos a algún punto de Asturias, las fiestas patronales, actividades para los vecinos...», considera.

Alta tensión y jabalíes

Winter es un hombre de trato tranquilo. Piensa cada respuesta y argumenta con gran ímpetu sus opiniones. Sin embargo, sube el tono al tratar sobre el proyecto del anillo central de Asturias, una línea de alta tensión que, según figura en los primeros planos, atravesaría por completo el valle de Valdornón. El ahora presidente vecinal llegó a llevar a los tribunales el proyecto, e incluso participó en un pleno del Ayuntamiento para reclamar la intervención municipal. «Con las elecciones están sacando el tema otra vez. Ya se sabe que en río revuelto, ganancia de pescadores. La realidad es que esa línea es lo peor que le podría pasar a esta parroquia. Si lo que quieren es destrozar el valle, que lo digan, pero no tiene ningún sentido que coloquen estos postes de 75 metros», afirma contrariado.

Ese es, junto con la plaga de jabalíes que ha invadido la parroquia, uno de los puntos que más trabajo cree que le llevará conseguir. Mientras busca una solución, Winter no deja de pensar en nuevas vías para promocionar la parroquia que lo enamoró hace cinco décadas. «Hay que fomentar el turismo en esta zona. Es preciosa», dice mientras gira el cuello para recorrer el valle con la mirada.

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