El envenenamiento de diez perros provoca el cierre del parque de Peritos

Parque de perros de la antigua Escuela de Peritos clausurado por la Policía Local. / JOAQUÍN PAÑEDA

«Llevé al perro el martes al solar y al cabo de unas horas empezó a vomitar, con convulsiones. Fue un insecticida impregnado en el césped»

OLAYA SUÁREZ

Nuevo caso de envenenamiento de perros en Gijón. La Policía Local mantiene acordonado el parque de animales del antiguo solar de la Escuela de Peritos después de encontrar una sustancia dañina con la que resultaron intoxicados al menos diez animales. Varios de los perros afectados llevan días ingresados en estado grave en distintos centros veterinarios, con importantes daños en los órganos internos y neurológicos.

Según explicaron desde el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, ayer a primera hora de la mañana los operarios de Emulsa que realizaban labores de limpieza en el área verde localizaron la materia sospechosa, por lo que alertaron a los agentes de la Policía Local. Para entonces, varios animales que hicieron uso del parque en la última semana ya habían ingerido el veneno, impregnado en el césped e inapreciable a primera vista. Los propietarios de los animales han interpuesto las pertinentes denuncias en la Comisaría de la Policía Nacional con el objeto de que se investigue el nuevo episodio de envenenamiento de perros. Por el momento, las fuerzas de seguridad tienen constancia de una decena de perros damnificados, pero no se descarta que la cifra sea incluso más elevada.

«El martes el perro tocó la hierba un momento para hacer pis y al poco tiempo empezó a estar muy mal, no se podía ni siquiera mantener en pie, lo llevé rápidamente al veterinario y me dijo que estaba intoxicado con insecticida. Le tuvo que poner un antídoto en la yugular porque el perro se moría...», relata angustiada Patricia Aparicio, quien en un primer momento desconocía dónde se había intoxicado su mascota, un cachorro de seis meses.

Indignación

Los dueños de perros que frecuentan la zona se muestran «indignados y preocupados». «No sabemos por qué no investigan los envenenamientos, llevamos años que raro es el mes que no haya algún caso», lamentan.