La época de cría de las aves retrasa la reparación del embalse de San Andrés

La época de cría de las aves retrasa la reparación del embalse de San Andrés
Embalse de San Andrés de los Tacones. Al fondo, la factoría de ArcelorMittal. / JOSÉ SIMAL

ArcelorMittal iniciará las obras a finales de año para no perturbar el periodo de nidificación, que comienza ahora

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El embalse de San Andrés de los Tacones pierde agua y su propietaria, ArcelorMittal, había programado un importante trabajo de reparación que conllevaba vaciarlo por completo. Debería estar ahora en pleno vaciado, tal y como informó EL COMERCIO el pasado mes de octubre, pero ha tenido que retrasar toda la operación un año. El motivo es que el tiempo se ha echado encima y ahora comienza el periodo de nidificación de las aves, lo que hace imposible la operación.

Se trata de una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y la normativa medioambiental no permite realizar ninguna actividad que influya negativamente en el periodo de cría. Para acometer la obra, ArcelorMittal debía realizar una serie de consultas técnicas y recibir los permisos pertinentes de las autoridades del Principado y de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. El retraso en la recepción de las autorizaciones y permisos hizo imposible que la empresa pudiera comenzar los trabajos el pasado mes de diciembre, como tenía previsto. Desde ArcelorMittal explicaron a este periódico que las obras comenzarán «probablemente a finales de 2019». El objetivo es que no se afecte a la nidificación de las aves y, aunque ahora la siderúrgica ya dispone de todos los permisos, prefiere esperar en aras del medio ambiente.

El proyecto presentado por ArcelorMittal a las autoridades incluye el vaciado del embalse y la reparación de la pantalla asfáltica de la presa, que es por donde se pierde gran cantidad de agua, con el fin de conseguir su impermeabilización. Es importante que se cumplan una serie de requisitos medioambientales, como conservar las especies piscícolas autóctonas del pantano (serán trasladadas al embalse de La Granda mientras duren las obras), erradicar las foráneas que hayan sido introducidas y, lo que es más importante, construir una laguna artificial y una isla en la cola del embalse para que sirva de asentamiento a las aves.

Toda la operación se prolongará durante un año. Lo primero será la construcción de la laguna artificial y la isla para las aves. Después, durante cinco meses se procederá al vaciado del embalse y durante los tres meses de verano se acometerá la impermeabilización de la presa. El último paso será rellenar la instalación.

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