«La erosión debilita San Lorenzo»

La investigadora antes de su conferencia. / JOAQUÍN PAÑEDA
La investigadora antes de su conferencia. / JOAQUÍN PAÑEDA

La experta del Instituto de Hidráulica Ambiental, Alexandra Toimil, alerta sobre los efectos del cambio climático | Asegura que junto a la de Salinas, «será la playa asturiana más afectada por eventos extremos de la meteorología»

LUCÍA R. LORENZOGIJÓN.

«La erosión debilita San Lorenzo». Así lo aseguró ayer en Gijón la investigadora del Instituto de Hidráulica Ambiental, Alexandra Toimil, que junto a un grupo de expertos internacionales analizó los factores que inducen el cambio climático y su afectación al océano y a las costas del mundo. Toimil realizó estas declaraciones durante su conferencia 'Efectos del cambio climático en la costa'. Lo hizo en el marco de las IV Jornadas de Divulgación Científica 'La importancia del agua para un mundo sostenible', perteneciente al programa 'Gijón Conciencia', organizado por la Fundación Municipal de Cultura, Educación y la Universidad Popular. Las jornadas se celebran en el Centro de Cultura Antiguo Instituto y tendrán continuidad hasta mañana.

Durante su intervención, la investigadora expuso datos relevantes como que nos encontramos ante «la mayor concentración de dióxido de carbono de los últimos 800.000 años» y que desde 1993 «la tasa global del mar se elevó 3,2 milímetros al año» aunque, matizó que «el nivel medio de las aguas no sube igual en todas las partes del mundo».

Toimil explicó que el «aumento de los gases que producen el efecto invernadero» por la acción humana «producen una subida de las temperaturas», lo que aboca a varias consecuencias, como «inundaciones, calentamiento global o cambios en la distribución de especies». Todo esto, señaló tuvo su punto de partida en «la Revolución Industrial» debido al uso continuado del carbón.

Durante la charla, presentó varios ejemplos de impactos y la metodología para realizar el estudio de los riesgos sobre los ecosistemas y sobre los sistemas socioeconómicos que alberga la costa. Según explicó, «la región que sufriría pérdidas muy importantes sería Avilés», a todos los niveles, como consecuencias de una inundación.

Cada modelo de erosión es «específico de cada playa». El estudio elaborado por estos expertos se centró en «57 playas del Principado, iguales o superiores a 200 metros y cuyos sedimentos fueran arena». «El fenómeno de la erosión es más complejo que el de la inundación», abundó. Para elaborar su modelo «utilizamos bases de datos históricas» con el fin de reproducir «la línea de costa».

Ante esta situación, la investigadora propuso medidas de adaptación tanto «naturales como artificiales» y consideró que «la administración pública debe contribuir» en ellas. «Aunque se cumpliesen los objetivos del Acuerdo de París el nivel del mar seguiría subiendo», sentenció. Entre las medidas para prevenir los riesgos en las zonas costeras destacó: «adaptar las casas, construir muros y diques, habilitar sistemas de alerta, crear mapas de inundación y soluciones basadas en ecosistemas». Para finalizar advirtió de que «junto a Salinas, la de Gijón será a finales de siglo la playa asturiana más afectada por eventos extremos de la meteorología».