60 escalones contra los malos tratos

Raúl Gil, grafitero que firma sus obras como Niño, y Álvaro Granda, en la escalinata. / AURELIO LÓPEZ
Raúl Gil, grafitero que firma sus obras como Niño, y Álvaro Granda, en la escalinata. / AURELIO LÓPEZ

El Conseyu de Mocedá decora con gratifis reivindicativos la escalera del cerro | Treinta frases ganadoras del concurso organizado por la entidad son la base de una obra de carácter indefinido firmada por el artista grafitero Niño

CHELO TUYA GIJÓN.

Está la directa, 'No le grites'. Aparece el consejo, 'Amor no es control'. Están, incluso, eslóganes de campañas, 'Mocedá ensin machismu' o 'Mocedá ensin racismu'. Y, por supuesto, destacará la dirigida a los medios de comunicación: 'No son muertas, son asesinadas'. Así hasta treinta mensajes reivindicativos permanecerán ya para siempre en la epidermis del cerro de Santa Catalina. En la escalinata que sube al auditorio. Sesenta escalones que desde ayer han perdido su anodino tono gris para acoger todo un arco iris. Cada tres pisadas, una frase que ayude a escalar en la concienciación contra los malos tratos.

Esa es, al menos, el objetivo que persigue el Conseyu de Mocedá de Xixón. Tal y como adelantó EL COMERCIO, el pasado verano pusieron en marcha un concurso. Bajo el eslogan Mocedá ensin machismu, el mismo que figura en pegatinas, chapas y pulseras, proponían a los jóvenes crear mensajes reivindicativos contra los malos tratos. «Al final, entre las redes sociales y el Grupo de Salud del Conseyu, participaron más de treinta personas», explica el presidente de la entidad, Álvaro Granda. Sus propuestas han sido seleccionadas para convertir el mensaje reivindicativo en una obra de arte. De arte urbano y joven.

«El grafiti es obra del Niño, miembro de AsociARTE, una de las entidades que forman el Conseyu. Con él trabajamos ya más veces y será el autor de esta obra», presentó Granda. Mientras él habla, Raúl Gil, o el Niño, trabaja. Comienza con tonos azules en lo alto de la escalinata para continuar con verdes «hasta completar todo el círculo cromático, aunque esta vez estirado». Desde el primer peldaño, lo que el paseante verá será, directamente, «el arco iris». A cada paso, leerá un mensaje, en una relación que completará Eduardo Galeano.

«La utopía está en el horizonte...Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso sirve, para caminar», escribió el escritor y periodista uruguayo. «Y nosotros hemos creído que es el mejor fin para esta escalera. Es la frase que se lee cuando se llega arriba, a los pies del Elogio del Horizonte», aclaró el presidente del Conseyu de Mocedá.

La obra, precisó, tiene «carácter indefinido». Su proyecto llevó varios meses de tramitación, ya que hubo que conseguir el permiso del Ayuntamiento gijonés. «Lo logramos gracias al interés del Consistorio y al apoyo de la Asociación de Vecinos Gigia, de Cimadevilla. Ellos vieron el proyecto muy interesante, porque no solo se reivindica el fin de la violencia de género, sino también el del racismo, el de la intolerancia y se defiende el uso de espacios públicos por los jóvenes», apuntó Granda.

Pregunta por Ángela

No era el objeto vincularlo al 25 de noviembre, el Día Internacional contra la Violencia sobre las Mujeres, pero la obra quedará concluida a las puertas de la conmemoración. «Estará acabado en 48 horas. Estamos pendientes del Consistorio para darle visibilidad y, ya que estamos en estos días de sensibilización, nos parece interesante formar parte».

Parte forman ya de todas las campañas contra la violencia de género que prepara la Oficina de Políticas de Igualdad del Consistorio. Precisamente, con ella ultiman el protocolo contra el acoso y las agresiones sexuales en los locales de ocio. «Nos gustaría que fuera muy visual, tipo a la que se hizo en Londres y en Logroño. Los hosteleros colocaron carteles en sus locales en los que indicaban a las chicas una frase clave para activar la protección», propuso Álvaro Granda.

En Logroño la clave era «preguntar por Ángela». En cuanto una chica le decía esa frase a un camarero, él llamaba a la policía y se ponía en marcha todo un sistema de protección a la joven. «Eso sin olvidar la educación y la concienciación. Si seguimos repitiendo roles machistas y no invirtiendo en educación, la violencia continuará», lamentó.

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