«Hay evidencias que sitúan el cristianismo en Asturias al menos desde el siglo VI»

Fernando Gil, en el salón de actos de la biblioteca pública Jovellanos. /  CAROLINA SANTOS
Fernando Gil, en el salón de actos de la biblioteca pública Jovellanos. / CAROLINA SANTOS

Fernando Gil y Carmen Fernández destacan los crismones hallados en Veranes entre 1997 y 2007 y afirman que continúan investigando la villa

JOSÉ LUIS RUIZ GIJÓN.

Después de excavar durante diez años en una villa romana de Veranes lo que quedan son infinidad de fragmentos y notas sobre el terreno que hay que ordenar y ubicar en su contexto. «Lo más curioso que tenemos catalogado son unos crismones que aparecieron, unos símbolos cristianos hallados en un sillar reutilizado y que nos han dado pie para reflexionar sobre los orígenes del cristianismo en Asturias, del que podemos decir que encontramos evidencias del mismo en el siglo VI-VII aquí en la región», explicó Fernando Gil Sendino, director, junto a Carmen Fernández Ochoa, del proyecto de investigación de la villa romana.

«Estos últimos ocho años hemos estado analizando todo lo que sacamos de la villa de Veranes en las excavaciones que realizamos entre 1997 y 2007, y que concluyeron cuando el Ayuntamiento inauguró el museo y abrió al público la visualización de las ruinas». Así lo reflejó Gil en la conferencia que ofreció ayer en la biblioteca Jovellanos bajo el título 'Sorpresas en los descubrimientos de la villa romana de Veranes', con la que se concluyó el ciclo arqueológico organizado por el Círculo de Amigos y Nativos de la Abadía de Cenero en colaboración con la Universidad de Oviedo y la Fundación Municipal de Cultura.

'Bebe y vive muchos años'

«El horreum, o granero, es uno de los edificios más singulares con que cuenta la villa» «Tenemos casi terminado un estudio sobre la cocina de la casa de Veranes»

Gil mostró las fotografías de un fragmento de vidrio que encontraron en Veranes y que contenía una inscripción en latín y griego. «Es un fragmento de una botella de vidrio que formaba parte de una vajilla de lujo», resaltó. Los investigadores Javier Salido y Belén Madariaga realizaron un estudio comparativo con otras inscripciones de la época encontrados en diversos yacimientos romanos de toda Europa y concluyeron que ponía: 'Bebe y vive muchos años, buen hombre'. Un brindis dedicado acaso al señor de la casa. «La botella fue probablemente fabricada en Roma o en el sur de Italia sobre el siglo IV o V», relató Fernando Gil. Aunque menos probable, también encontraron talleres en los que se pudo fabricar en la zona de Vigo y de Braga, al norte de Portugal. «Lo más curioso de este fragmento es que se conserve, porque lo normal es que se hubiera roto, dada su fragilidad. Además, no es frecuente encontrarlos con inscripciones, esto es signo de alto nivel social en la época», indicó.

Sobre el señor de la casa de Veranes, Gil recordó que en tiempos de los romanos era «bastante normal» que las villas perpetuaran el nombre de sus propietarios o incluso que las zonas adyacentes lo mantuvieran a lo largo del tiempo. La villa de Veranes, por lo tanto, podría «fosilizar el topónimo» del nombre del Dominus, o señor de la casa, que sería Veranius, «un nombre muy extendido en latín y en la antigua Roma».

Otros yacimientos

El ponente hizo un repaso a todos los proyectos que han salido de aquellas excavaciones y que Carmen Fernández y él continúan desarrollando. «Uno de los más interesantes que hemos hecho es el estudio en profundidad del horreum, o granero, que es uno de los edificios más singulares con que cuenta la villa». Actualmente, están estudiando la zona de la cocina de la casa, «que la tenemos casi terminada», y colaboran con un proyecto del profesor Avelino Gutiérrez, de la Universidad de Oviedo, cuyo interés se amplía a otros yacimientos de Asturias y León.