La polución por micropartículas fue el año pasado la segunda más reducida desde 1995

La polución por micropartículas fue el año pasado la segunda más reducida desde 1995

Los datos del Principado sugieren que Gijón encadenó su quinto año cumpliendo los límites del PM10 pese a sufrir un diciembre nefasto

R. MUÑIZ GIJÓN.

La contaminación por micropartículas de tamaño inferior a diez micras (PM10) es el caballo de batalla del concejo. Hasta el año 2013 las concentraciones detectadas por la red pública de medición superaban los límites legales y la Unión Europea ordenó tomar medidas. La crisis, los cierres en la industria, el cambio del parque móvil a vehículos con menos emisiones, y el conjunto de medidas impulsadas por las administraciones están conteniendo esta polución, al menos en los lugares con los detectores del Principado.

El pasado año mantiene esa dinámica. El observatorio de la Sociedad asturiana de estudios económicos e industriales (Sadei) divulga ya los promedios de las bases de las avenidas de la Constitución, Argentina, Hermanos Felgueroso, Castilla y de Montevil. De las controladas por el Principado solo faltan los registros de Santa Bárbara, la base más reciente. La media en las instalaciones con estadísticas fue de 23,8 microgramos por metro cúbico de aire, lo que supone menos de la mitad del límite legal anual, que es de 50 microgramos. Esta polución disminuyó un 0,8% respecto a 2017. Los resultados son de hecho los segundos más bajos desde 1995, cuando se inició la serie estadística, y ello a pesar de la estabilidad atmosférica de diciembre, que resultó en parte del concejo el mes más nefasto en PM10 en los últimos tres años.

Aún con ese tropezón, la avenida de la Constitución cerró con el promedio más bajo en los 22 años. En Montevil es el cuarto más reducido desde que se activó, en 2010. La avenida de la Argentina respiró volúmenes un 70,2% inferiores a los de 1995.

Existen dos límites legales: uno para los promedios anuales, y otro más exigente para las medias diarias. El Real Decreto que regula la cuestión permite superar este último un máximo de 35 jornadas. La base de la avenida de la Argentina venía incumpliendo dicha condición hasta 2014. El pasado curso se quedó en once días de superación, tres menos que en 2017, según las estadísticas del Principado.

Los resultados requieren matices. La red pública es la que cuenta a la hora de cumplir con la UE; existen al margen instalaciones en zonas industriales pero la normativa no las considera representativas del aire que respira la población. La ubicación de las instalaciones públicas será revisada por el Instituto Carlos III para determinar si deben moverse. La alta concentración de PM10 detectada con medidores portátiles en el parque del Lauredal sugiere que en efecto hay zonas pobladas con un problema que está escapando al actual despliegue.

Los datos sitúan al dióxido de nitrógeno como nueva amenaza. El promedio en la avenida de la Argentina fue de 39 microgramos, lo que le dejó a dos de superar el límite máximo anual. Es el peor dato desde 2006.