Fallece a los 105 años José Montero, excombatiente en la Guerra Civil

José Antonio Montero. /  P. UCHA
José Antonio Montero. / P. UCHA

También participó con la División Azul en la Segunda Guerra Mundial y después fue paracaidista

DANI BUSTOGIJÓN.

El excombatiente y exfuncionario del cuerpo de Correos y Telégrafos José Antonio Montero Álvarez falleció ayer en Gijón a los 105 años. Hijo de padre ferroviario, Montero nació en 1913 en Pajares, y era el séptimo en una familia con quince hijos. En su juventud estudió para delineante en la escuela industrial, pero su vida quedó marcada por los conflictos bélicos, primero en la Guerra Civil, y después, como miembro de la División Azul en la Segunda Guerra Mundial.

Hoy, a las cinco de la tarde, recibirá sepultura en el cementerio de Ceares. El funeral se oficiará mañana, a las 13 horas, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Begoña.

Durante la Guerra Civil, José Antonio Montero participó activamente desde el asedio de Oviedo hasta la entrada en Madrid de las tropas franquistas, pasando previamente por los campos de batalla de Extremadura. Más adelante, en la Segunda Guerra Mundial, se inscribió en la División Azul, y tuvo que ser repatriado tras resultar herido en Leningrado.

Superadas ambas guerras, José Antonio Montero continuó su trayectoria militar en la tercera región aérea, bandera de paracaidistas, en Valencia, pero tras la realización de algún salto llegó a la conclusión de que aquello no le gustaba «demasiado» y regresó a la vida civil, como funcionario del cuerpo de Correos y Telégrafos, puesto del que se jubiló en 1978. Las guerras habían dejado huellas imborrables tanto en el cuerpo como en la mente de José Antonio Montero -fue herido cuatro veces, dos de ellas de gravedad-. La amputación de uno de sus dedos de la mano derecha, la pérdida de un oído como consecuencia de la metralla y la convalecencia hospitalaria a su regreso de Rusia le proporcionaron un certificado de inválido permanente de guerra.

Pese a todo ello, uno de los mayores daños que le produjeron estos combates fue la pérdida de su hermano Luis, soldado del ejército republicano en la Guerra Civil.

Siete hijos

Montero se casó en Oviedo con Mercedes Fano Menéndez, el 12 de octubre de 1944. Partió hacia Valencia con tres hijos varones y regresó de Levante, como jefe de Telégrafos de Luanco, con tres hijas más, si bien de nuevo en Asturias tendría la cuarta.

Agrupaciones de antiguos combatientes o militares le organizaron un homenaje cuando cumplió 104 años, el 21 de noviembre de 2017.

Entre sus condecoraciones destacan los títulos de 'Defensor de Oviedo', y el de caballero laureado con cruz, placa y encomienda de la Orden de San Hermenegildo.