Fallece la militante feminista y sindicalista Pilar del Álamo

Sus hijas lloran ante el féretro de Pilar del Álamo en 'La Llume'. / P. UCHA
Sus hijas lloran ante el féretro de Pilar del Álamo en 'La Llume'. / P. UCHA

Miembro de la ejecutiva de la CSI, de Muyeres en Llucha y del colectivo de parados y precarios, sus compañeros la consideran «un ejemplo de coraje»

N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Quienes la conocieron destacan de ella su amabilidad y su disposición para ayudar a los demás, pero también su carácter reivindicativo, que se materializó en su lucha contra el maltrato, por las mujeres y por el colectivo de parados y precarios. Pilar del Álamo, miembro de la ejecutiva de la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI), falleció ayer en Gijón, a los 59 años, después de plantar batalla durante varios meses a una dura enfermedad.

Su vida fue una historia de lucha hasta el final. Militante en su juventud, fue una superviviente de la violencia machista porque, como ella misma recordaba, siempre tuvo la seguridad de que su pareja la iba a matar. Tardó casi 30 años en abandonarlo, cuando sus hijos fueron mayores, y después vino «una vida de regalo», como definía sus últimos años, un periodo de felicidad alejado de las palizas y las violaciones y que la volvió a llevar a la lucha obrera y, en concreto, a la CSI, de la que era parte de su última ejecutiva.

Hace seis años, Del Álamo regresó a la militancia, se integró en el colectivo de parados y precarios y en el de Muyeres en Llucha, en los que se convirtió en una figura «irremplazable», como rememoraban ayer algunos de sus amigos en el acto de despedida que se celebró en el espacio gijonés de 'La Llume'. A medio camino entre velatorio y homenaje, decir que el local de la calle Nava se quedó pequeño es poco.

Decenas de personas abarrotaron el bajo y sus aledaños para acompañar en este duro trance a sus allegados. Allí se unieron sus dos familias, «como ella quería», sus hijos y sus nuevos hijos y hermanos, los que encontró en el sindicalismo y el feminismo en el que se hizo una figura muy conocida y querida desde que se incorporó a la CSI tras escuchar en una manifestación que un grupo de mujeres se reunía en la Casa Sindical.

Mónica Jiménez, también en la ejecutiva del sindicato, recordó cómo desde el principio Del Álamo se convirtió en una compañera incansable y en una amiga irremplazable en todas las luchas: feminismo, antifascismo, parados, jóvenes, mayores, LGTB...

Para Fabiola Quiroga, de Muyeres en Llucha, fue «ejemplo de persistencia, coraje y de no caer», alguien «que nunca vamos a olvidar».

Por su parte, el histórico sindicalista Juan Manuel Martínez Morala, que también intervino en el acto, subrayó que estuvo activa hasta los últimos días, que incluso el miércoles pasado se presentó en los Servicios Sociales con la reclamación de dos compañeros. «La lucha de las mujeres es lo más importante», recordó que defendía siempre. Eso y dejar atrás los problemas individuales para centrarse en los colectivos. Por ello creía mucho en el grupo de parados y precarios. Son muchos los proyectos que dejó sin acabar e, incluso, sin llegar a iniciar. «Nos encargó a nosotros y a su familia tirar de ellos para adelante», señaló Morala.

El velatorio tendrá lugar en el local de 'La Llume' hasta las 13 horas de hoy, cuando el féretro será trasladado al tanatorio para su incineración.

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