El fallido hotel de la Universidad Laboral también es pretendido por el Sporting

El contrato firmado en 2007 con la cadena AC aún no se ha rescindido, a la espera de fijar el coste que debe asumir la empresa por incumplirlo

I. VILLARGIJÓN.

El 10 de diciembre de 2007 la Consejería de Cultura y Turismo y la cadena AC Hoteles firmaban un contrato de concesión por el cual esta última rehabilitaría el antiguo colegio menor de la Universidad Laboral y lo explotaría como hotel de cinco estrellas, el primero que abriría sus puertas en la ciudad, durante un máximo de 40 años. En ese acuerdo la empresa se comprometía a realizar inversiones por 13,5 millones de euros y a inaugurar el establecimiento en un plazo de dos años. Pero con la crisis el prometido desembolso económico llegaba a cuentagotas y las obras avanzaban al ralentí, hasta que en 2009 AC anunció su paralización. Dos años más tarde, tras presentar un modificado de obra, prometió su reanudación, pero a día de hoy solo está completada la habitación piloto, la 302, que hace ya doce años la concesionaria y las autoridades locales y regionales inauguraron a bombo y platillo.

Con la cadena hotelera ya desentendida por completo del proyecto, en mayo del pasado año el Principado inició el proceso de resolución del contrato, que todavía está abierto. Uno de los últimos trámites fue la solicitud del correspondiente informe al Consejo Consultivo, que determinó la existencia de un incumplimiento por parte del contratista, por lo que la Administración regional podrá poner fin a esta relación «con incautación de la garantía» de 275.000 euros.

Desde que el proyecto hotelero empezó a mostrar signos de fracaso, el espacio concesionado a AC quedó en el punto de mira de quienes buscaban una alternativa para los sucesivos proyectos fallidos de residencia universitaria. Pero también el Sporting lo tiene en su lista de deseos, como un posible espacio para abrir una residencia para jóvenes futbolistas que lleguen de fuera, incluso con sus familias. «La alcaldesa lo ve con buenos ojos y nos ha pedido tiempo», aseguraba esta semana su vicepresidente, Javier Martínez.