La falta de médicos de familia atasca las consultas en centros de salud

Pacientes en un centro de salud, aguardan para ser atendidos. /  E. C.
Pacientes en un centro de salud, aguardan para ser atendidos. / E. C.

La escasez de personal para sustituciones y de eventuales se suma a las vacaciones de la plantilla. «La situación se va a agravar», avisa el Simpa

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

Consultas cerradas porque su titular se ha cogido unos días de permiso o ya está de vacaciones. Porque el médico que hasta hace unos días la atendía ha cesado en su puesto y lo han trasladado a otro centro de salud. Porque, además, el número de eventuales que podrían cubrir ese hueco es cada vez menor. Porque de todos los residentes que han concluido su formación como médicos de familia, solo uno se ha quedado en Gijón. En definitiva, un cúmulo de circunstancias, coincidentes en el tiempo, que está teniendo como consecuencia una reducción considerable del personal disponible cierto atasco en la Atención Primaria.

Es lo que está ocurriendo estos días en varios centros de salud del Área Sanitaria V. En Gijón, los más perjudicados por esta situación están siendo los de Puerta la Villa, Severo Ochoa, Montevil, El Coto, El Parque-Somió o Perchera-La Braña.

En el de Puerta la Villa, el mayor consultorio de la ciudad, el viernes pasado faltaban siete de los trece médicos que habitualmente pasan consulta en el céntrico edificio. En el del Parque-Somió la situación ha mejorado ligeramente esta semana con la llegada de refuerzos, pero la pasada había seis facultativos menos que de costumbre. También seis son las vacantes temporales sin cubrir en el Severo Ochoa. Mientras que en Montevil y El Coto están estos días «a menos cuatro». Es decir, que hay cuatro médicos menos. En el resto de centros de salud de Gijón, «en teoría faltan menos del tercio de la plantilla, lo que se considera asumible», apuntan fuentes sanitarias consultadas por EL COMERCIO.

Eso, en Gijón, pero los problemas de falta de médicos también se dan en otras localidades del Área Sanitaria V, como Candás. El centro de salud candasín funciona estos días con solo dos de sus cuatro médicos, tras la jubilación de uno y el traslado de otro.

En el gijonés de Perchera-La Braña «volvemos a estar igual que el verano pasado... Dan cita para una semana o más. O bien derivan a urgencias de Puerta La Villa. Este año nos tememos que será el caos total. ¡Y la gente poniéndose enferma!», se quejó el presidente de la asociación de vecinos del Polígono, Manuel Cañete. La comparación con el año anterior, y con los precedentes, la hace también el sindicato médico. Javier Alberdi, presidente del Simpa, afirma que lo que se está viviendo estos días en Gijón es lo que ocurre cada verano en la mayoría de los centros urbanos, donde hay más presión asistencial. Allí, a falta de sustitutos que cubran las bajas, para salir del paso son los compañeros que quedan los que asumen los pacientes de los médicos que están de vacaciones. «La situación es muy complicada y se va a agravar», advierte Alberdi.

Superar las horas máximas

Mientras tanto, el colectivo de eventuales se queja de que la sobrecarga de trabajo recae principalmente sobre sus hombros. «Y no ahora, sino desde hace meses». Meses en los que «o hacemos cerca de las 196 horas máximas o las sobrepasamos». Ahora mismo hay 38 eventuales trabajando para el Servicio de Salud del Principado en el área de Gijón, cuando hace dos años rondaban los 50.

Uno de estos profesionales resume así la situación: «Cada vez hay más jubilaciones, más titulares mayores de 55 años que no hacen guardias y los eventuales poco a poco vamos a menos, con lo cual aumenta la cantidad de horas que tenemos que hacer. Con 38 eventuales es imposible cubrir las consultas de la mañana, más las cada vez más numerosas guardias, más la pediatría... Llegará el momento en que para cubrir todas las guardias habrá más consultas de mañana sin cubrir. O sea, que de nuevo para solucionar un problema se creará otro», plantea.