El gamberrismo apunta a las fuentes

Estanques con espuma el viernes en la confluencia de la avenida de El Llano con Pablo Iglesias. / E. C.
Estanques con espuma el viernes en la confluencia de la avenida de El Llano con Pablo Iglesias. / E. C.

Dos estanques del centro aparecen llenos de espuma de detergente en cuatro días

M. MORO GIJÓN.

Dos fuentes ornamentales públicas rebosantes de espuma de detergente en cuatro días. Ese es el reguero de gamberrismo que ha dejado su huella en las fuentes de Pelayo, en la plaza del Marqués, y en los estanques que se encuentran en la confluencia de la avenida de El Llano con Pablo Iglesias.

Los gijoneses, que llevan desde el pasado verano pendientes de la aparición de espumas en la playa de San Lorenzo, ahora también empiezan a vigilar estas instalaciones ornamentales que parece que se encuentran últimamente en el punto de mira de bromistas o no tanto.

No es la primera vez que las fuentes históricas de la ciudad, muy mermadas en número desde que se estropeó la instalación hidráulica del de la plaza del Carmen, amanecen cubiertas de espuma consecuencia de alguna acto de protesta o de alguna diversión nocturna tipo despedida de soltero salida de madre. Ninguna de las fuentes saboteadas se utiliza para consumo público afortunadamente ni, en principio, hay peligro de que alguna mascota beba de ellas y se envenene.

La ordenanza municipal de convivencia ciudadana, conocida por su aplicación para combatir el botellón, prevé sanciones por el uso indebido de fuentes y estanques. En estas dos ocasiones, al parecer, aún no se ha podido dar con los autores del desaguisado, pero la Policía Local lo está investigando. El problema con el que se encuentra la concejalía de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, a la hora de perseguir este tipo de conductas incívicas, es similar al de los grafitis. La dificultad estriba en dar con los autores, contra lo que solo se puede actuar si se les pilla con las manos en la masa.