Gijón cerrará agosto con lleno turístico y se consolida como destino favorito del norte

Uno de los participantes en las pruebas se encamina a las aguas de la playa de San Lorenzo en la mañana de ayer. / JUAN CARLOS TUERO
Uno de los participantes en las pruebas se encamina a las aguas de la playa de San Lorenzo en la mañana de ayer. / JUAN CARLOS TUERO

La alta demanda generó un crecimiento del 12% en solo un mes de la oferta de viviendas privadas comercializadas como alojamiento para viajeros

CHELO TUYAGIJÓN.

La habitación libre más barata para pasar este fin de semana en Gijón costaba el viernes 122,5 euros. Por día. En una pensión del extrarradio. Intentar pasar el último fin de semana del mes punta en la ciudad en un hotel osciló entre los 150 euros diarios que pedía un alojamiento de tres estrellas, ubicado en la zona este, y los 209 por noche que marcó el cuatro estrellas más cinematográfico de la ciudad, el Hotel Asturias. Entre ambos, un establecimiento de una estrella, el Hotel Albor, en el que costó 152 euros diarios dormir del viernes a hoy domingo.

Eso para los que buscaron alojamiento oficial en la plataforma Booking. Quienes optaron por alquilar un piso privado, convertido en Vivienda de Alojamiento Turístico (VUT), a través de la plataforma Airbnb debieron alojarse en Villaviciosa, Luanco, Oviedo Cudillero. Porque en Gijón, la central de reservas especializadas en viviendas privadas que se comercializan como alojamiento turístico ya no tenía nada disponible 48 horas antes del fin de semana. En su última oferta gijonesa pedía 428 euros por pasar dos noches en un apartamento del extrarradio.

Y las estadísticas colocan a Gijón como destino favorito del norte, con un 97% de ocupación. En Asturias, solo Avilés, que llegó al 91%, se acercó a esos datos. En el norte, San Sebastián se quedó en un 94%; Santander, 95%, mientras el resto de ciudades de la cornisa no llegaron al 90% de ocupación.

Un rosario de datos que confirman las sensaciones del sector turístico: «Agosto ha sido un gran mes». Lo decían antes de comenzar, cuando llenaban ya el primer fin de semana, y lo confirman ahora, cuando concluyen el mes punta con una ocupación también de lleno. La ciudad ha colgado el cartel de completo en un fin de semana marcado por el Festival de la Sidra y las altas temperaturas. «El verano se ha comportado como el pasado. Bien. Todos estamos contentos porque, quien más y quien menos, ha llenado», explica la hotelera Beatriz Cimadevilla.

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Un agosto «de récord» que sigue la línea de un verano al alza. Tal y como ya adelantó EL COMERCIO, en los primeros siete meses del año pasaron por los alojamientos de la ciudad 250.351 personas, lo que supuso un incremento del 2,5% con respecto al año pasado.

En cuanto a las reservas, se comercializaron 491.676 de enero a julio, lo que supone un aumento del 5,4%. «Valores máximos en la serie histórica», aseguraron fuentes municipales.

Casi 3.000 plazas de VUT

La cifra a batir en agosto son los 50.949 viajeros y las 124.480 pernoctaciones logradas en agosto del año pasado. Y parece que ningún empresario duda en lograr mejorar esos números. «El verano ha funcionado muy bien. Estamos a un 90% de ocupación», plantea Tony Amieva, gerente del mayor camping de la región, el municipal de Deva. «La ocupación en agosto ha sido muy buena, como en los años anteriores», señala Cristina Cueto, propietaria de Apartamentos Turísticos Capua.

Tal ha sido el incremento de la demanda que la nueva fórmula de alojamiento, las viviendas privadas de uso turístico, no han dejado de crecer. En un solo mes, en el Registro de Actividades Turísticas del Principado se dieron de alta 66 nuevos pisos gijoneses. Son ya 599 los dueños de viviendas en la ciudad que han optado por alquilarlas para su uso turístico. Un 12% más que solo un mes antes, lo que eleva a 2.995 las plazas disponibles.

Suman más plazas que los hoteles de cuatro estrellas. La máxima categoría de la ciudad está cubierta por 2.360 plazas de las 4.592 que tiene el sector hotelero en su conjunto. En Asturias, son 1.496 los propietarios de pisos que comercializan con sus viviendas. En plazas, 7.480.

Una situación que ha generado una guerra de tarifas, con precios a la baja dentro de los alojamientos reglados. Hasta tal punto de que, durante todo el verano, las tarifas de viviendas de uso turístico fueron más altas, sobre todo en fechas de máxima demanda, que las hoteleras. Este mismo fin de semana volvió a ocurrir. El desembolso para utilizar una vivienda durante dos noches se elevó a 428 euros. En un cuatro estrellas, el alojamiento fue posible por 352.

«Cada día hay más VUT, es algo exagerado», apunta Cimadevilla. Recuerda ella que, «por un lado, es positivo, ya que se está regularizando una situación que antes no estaba legalizada», pero, por otro, «supone un problema de competencia. Está bien si da respuesta a un turismo que busca piso y no hotel. Pero cuando llegue el invierno no sé qué va a pasar».

La patronal hotelera llegó a plantear la reconversión de los hoteles en apartamentos turísticos. La justificación de la medida está en el ahorro de costes, ya que solo en empleo la diferencia es abismal: por cada cien plazas hoteleras se generan 53 empleos. Por cada cien de VUT, solo nueve.

No notan «mucho», la competencia de este tipo de alojamiento los empresarios del sector del camping. Pero tienen sus propios problemas. «Nosotros notamos, sobre todo, la invasión de autocaravanas y de furgonetas camper (las que llevan cama y cocina)», señala Tony Amieva.