Gijón exporta embriones congelados para fertilizar vacas con tecnología de vanguardia

Una técnico de laboratorio de AsturBiotech realiza su trabajo de investigación en las instalaciones de Roces. / ARNALDO GARCÍA
Una técnico de laboratorio de AsturBiotech realiza su trabajo de investigación en las instalaciones de Roces. / ARNALDO GARCÍA

El sistema desarrollado por AsturBiotech permite desde que las madres vuelvan a dar leche hasta mejorar la genética de la raza

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

AsturBiotech es el único laboratorio de España que utiliza una innovadora tecnología que permite la implantación de embriones congelados en vacas con lo que se consigue desde que una hembra recupere la fertilidad y vuelva a producir leche hasta mejorar la genética de una raza. La principal novedad es que han conseguido, en colaboración con el Serida, que los embriones congelados sean viables y, por lo tanto, transportables sin límite de tiempo. Eso ha hecho que, aunque ha comenzado a funcionar el pasado mes de junio, ya cuente con clientes en muchos puntos de España, como Galicia, Cantabria, Castilla y León y las Islas Canarias. De momento, AsturBiotech no es muy conocida. Está en Roces y pertenece a la Cooperativa de Agricultores de Gijón.

Las instalaciones cuentan con un laboratorio de bioquímica y biología molecular, centrado en el diagnóstico de enfermedades de animales, y otro de analítica microbiológica, donde se realizan análisis de alimentos, especialmente cárnicos. Pero la joya de la corona es el laboratorio de fecundación in vitro. «Es una tecnología que empieza. Somos los únicos en España que utilizamos embriones congelados de puesta directa», explica el gerente, Francisco González Zapico. La dificultad está, precisamente, en la congelación, que «permite el transporte sin limitación de tiempos ni distancias», apunta Alejandro Vázquez, director técnico de laboratorio y doctor en Bioquímica y Biología Molecular.

El cuidado que hay que tener es tal que se controla desde la presión hasta la luz y la temperatura, ya que los embriones son muy sensibles. «Tenemos que adaptarnos a las condiciones del útero de la madre, incluidas la humedad, los gases o los niveles de oxígeno», indica Vázquez.

Para una fecundación in vitro normal, la vaca tiene que estar en el momento perfecto para implantarle un embrión que también esté en el momento óptimo. «La gran aportación del Serida es el sistema de congelación de puesta directa», asegura González Zapico.

AsturBiotech ofrece a los ganaderos tres servicios de embriones diferentes. El más habitual es el terapéutico, que sirve para recuperar la fertilidad de una vaca y que vuelva a producir leche. En este caso, para conseguir los embriones, los especialistas toman los ovarios de vacas del matadero, de los que extraen los ovocitos. Los espermatozoides salen de un banco de semen. «Diferenciamos si son de vaca frisona o de carne, para decidir el 'subproducto' que sale», es decir, el 'xatín' que nacerá.

El segundo tipo es el llamado rescate genético, que consiste en extraer ovocitos de una hembra de calidad y se cruza con el semen de un toro elegido por el ganadero. En este caso, se puede incluso determinar el sexo del ternero que nazca tras el proceso.

El último tipo es el denominado 'ovum pick-up' y es prácticamente el mismo sistema de fecundación in-vitro que se le practica a una mujer. «Es la técnica más vanguardista. Hay que ser un buen experto, porque se trata de una operación muy delicada», explica Alejandro Vázquez. Es un método dirigido a los animales de más calidad.

Nuevos mercados

«Ahora se aplica únicamente a ganado vacuno, pero en un futuro se podrá hacer con otro tipo de animales, como caballos. Lo valoraremos en su momento, porque en algunos países se está empezando a hacer ahora con caballos de saltos. Por otro lado, estamos teniendo algunos contactos para aplicarlo en toros de lidia», explica Francisco González.

Durante su actividad el año pasado, AsturBiotech consiguió 115 embriones entre los tres tipos antes indicados y en los dos primeros meses de 2019 ya llevan 102. «Ya han nacido más de 50 terneros mediante esta técnica y lo que más nos solicitan son los de tipo terapéutico, porque son los más baratos», apunta. Y es que solo cuestan 40 euros, mientras que los de rescate genético, suben a 80 euros, y los de 'ovum pick-up', a unos cien euros.

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