Gijón lidera un proyecto para digitalizar la formación en salvamento marítimo

Integrantes de España, Francia, Porgual e Irlanda del proyecto europeo, con Cristina Fanjul, directora del CEEI Asturias, a la izquierda, en la reunión que celebraron en Gijón. /  LUIS SANTIAGO
Integrantes de España, Francia, Porgual e Irlanda del proyecto europeo, con Cristina Fanjul, directora del CEEI Asturias, a la izquierda, en la reunión que celebraron en Gijón. / LUIS SANTIAGO

Cofinanciado por la UE con 1,4 millones de euros, participan instituciones de España, Francia, Irlanda y Portugal

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Poner en contacto a centros tecnológicos y centros de salvamento marítimo con empresas innovadoras del sector de las nuevas tecnologías de la comunicación (o startups) para digitalizar los procesos de formación en salvamento y conseguir que las experiencias sean más reales es el objetivo del programa europeo que lidera el Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI) y en el que participan socios de España, Francia, Portugal e Irlanda. Su trabajo comenzó esta semana y se prolongará durante los próximos tres años, gracias a una subvención de 1.416.231,54 euros de los fondos comunitarios Feder.

Las entidades que participan en el programa son la francesa Laval Mayenne Technopole, las portuguesas Instituto Pedro Nunes y Associaçao de Estudios e Ensino para o Mar, las irlandesas South West Bussines&Technology Centre y Cork Instituto of Technology, y las españolas Fundación Tecnalia y Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar), a través del Centro Jovellanos. Cristina Fanjul es la directora del CEEI y resalta la importancia de estas entidades como «tractoras» de las startups que desarrollan tecnologías. «Esa colaboración tratamos de trasladarla a la formación en el sector marítimo, con la creación de una red en la fachada atlántica con la que experimentar esta metodología».

Los grandes centros tecnológicos y de formación que forman parte del proyecto han de detectar sus necesidades en digitalización para que las startups aporten las soluciones más efectivas. Pero se trata de hacerlo en los campos de la realidad virtual y aumentada, la recepción y gestión de grandes cantidades de datos (la llamada 'big data') y la conectividad de las cosas para un mayor aprovechamiento de esos datos. Una vez detectadas las necesidades, se hará una llamada a las startups para que aporten las soluciones. «Luego se pueden desarrollar proyectos conjuntos y conseguir financiación. Además, esos proyectos pueden salir a otros centros fuera del espacio atlántico europeo», apunta Cristina Fanjul.

En este proyecto participa el Centro Jovellanos, ubicado en Veranes, y su representante es la jefa del Servicio de Formación, Covadonga Suárez, quien considera que «es una oportunidad de oro, porque en el mundo marítimo y de la seguridad se abre ahora un 'gap' tecnológico (diferencia entre la tecnología de un lugar y de otro) como el uso de drones o satélites. El cambio va muy rápido y lo mismo pasa en la formación. Hay que adaptarse a unas nuevas tecnologías que, incluso, podemos desconocer que existan».

Para el centro de formación de salvamento de Gijón simular situaciones de emergencia para realizar los ejercicios es difícil, aunque ya cuentan con experiencia. Covadonga Suárez hace referencia a que una startup les realizó un programa de realidad aumentada por el que pueden realizar simulaciones de accidentes de los tres tipos de helicópteros de salvamento con los que cuenta Sasemar. «Es una combinación de realidad virtual y entorno físico. En menos de un año, una startup nos dio una solución», apunta.

«Sensación real»

Lo que ocurrió en el Centro Jovellanos, que «teníamos una idea pero no sabíamos qué tecnología aplicar ni quién ni cómo la podía desarrollar», es un denominador común a los centros de formación en salvamento marítimo europeos y de ahí la necesidad de desarrollar este programa. «El alumnos tiene una sensación real que mejora los procedimientos», explica Covadonga Suárez. Pero será el CEEI quien se encargue de buscar a las startups tecnológicas y ponerlas en contacto con los socios del proyecto, según remarca Cristina Fanjul.