Una vaca con dos terneros de distintos padres y madres

En el centro, el ternero nacido en Peón (Villaviciosa) de un embrión congelado. A la izquierda, su hermano, nacido por inseminación artificial y con el que no comparte padre ni madre. / JOSÉ SIMAL
En el centro, el ternero nacido en Peón (Villaviciosa) de un embrión congelado. A la izquierda, su hermano, nacido por inseminación artificial y con el que no comparte padre ni madre. / JOSÉ SIMAL

Uno nació por inseminación artificial y su 'gemelo' procede de las técnicas genéticas de AsturBiotech | El primer ejemplar creado con esta técnica fue, hace un año, 'Willy', un macho de asturiana de los valles con una madre frisona

M. MENÉNDEZ GIJÓN.

La ciencia está dando muchas soluciones a los problemas de los ganaderos. Con la implantación directa de embriones congelados en las vacas se puede conseguir que estas recuperen la fertilidad y que vuelvan a producir leche. El ganadero no solo obtiene la rentabilidad que le da la vaca, sino también la del ternero resultante. Se cumplió un año del primer ternero nacido por esta técnica en Asturias. Se trata de 'Willy', un ejemplar de asturiana de los valles con una madre frisona de nueve años que volvió a ser productora de leche. 'Willy' se convirtió en «la primera prueba de campo».

Desde entonces, han nacido más de cincuenta animales mediante esta técnica. Uno de los últimos es el caso de dos 'gemelos' nacidos de una vaca en Peón (Villaviciosa) que, cosas del destino, no comparten padre ni madre. ¿Cómo puede ser? Alejandro Vázquez, doctor en Bioquímica y Biología Molecular de AsturBiotech explica que «el propietario de la vaca optó por la inseminación artificial, pero no tenía mucha confianza en que quedara preñada. Por eso, nos pidió un embrión terapéutico que se lo implantamos siete días después de la inseminación».

Así, a la hembra se le colocó un embrión producto de los ovocitos de otra madre y de los espermatozoides de otro padre. Sorprendentemente, la vaca parió a los dos 'xatinos', lo que no deja de ser algo excepcional en el mundo de la ganadería. «No es algo que los ganaderos deseen, ya que parir a dos terneros supone unos esfuerzos tremendos para la vaca», explica Francisco González Zapico, gerente de AsturBiotech.

En esta ocasión, José Ramón, el propietario de la vaca, quería que el animal tuviera descendencia. Se trata de un ejemplar de carne y no productor de leche. Estos embriones se suelen utilizar para solucionar problemas de fertilidad, pero hay que tener en cuenta que «solo entre el 30% y el 40% de los casos son recuperables, ya que depende de la patología que tenga el animal».

Lo que tienen claro en AsturBiotech es que «tratamos de responder a las necesidades del sector en Asturias. La Cooperativa apostó por impulsar el campo asturiano con las nuevas tecnologías, aunque de momento los ganaderos son un poco reacios a su aplicación. Necesitamos dar más información a la gente», explica González Zapico. Por eso, la Cooperativa de Agricultores, propietaria de AsturBiotech, tiene previsto organizar una serie de conferencias y jornadas informativas para que el sector ganadero asturiano conozca estas innovadoras técnicas y se decida a apostar por ellas para mejorar la cabaña ganadera.