300 fusiles y ametralladoras en una casa en Somió y un piso en la avenida de la Constitución

Dos gijoneses, cazados con el mayor arsenal incautado en España
Una de las armas decomisadas por la Guardia Civil en Gijón. / E. C.

Dos gijoneses, cazados con el mayor arsenal incautado en España

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Se hacían pasar por coleccionistas para vender armas de fuego a un precio muy superior al del mercado, 2.000 euros por un arma valorada en 400. Fue durante un rastreo en internet cuando la Guardia Civil sospechó de dos individuos. Finalmente, los agentes descubrieron que atesoraban en sus domicilios -una casa en Somió y un piso en la avenida de la Constitución- uno de los mayores arsenales de armas ilegales de los que se tiene constancia en España: más de 300 fusiles, subfusiles y ametralladoras con las que abastecían a grupos de delincuentes dedicados al tráfico de drogas y a los robos. La denominada 'operación Golalde', adelantada ayer por EL COMERCIO, ha supuesto el más importante golpe al tráfico de armas, en un marco de gran sensibilidad por el nivel cuatro de alerta antiterrorista.

Además de los dos detenidos de Gijón, el instituto armado arrestó a otras dos personas en Torrelavega (Cantabria) y Madrid. La investigación corrió a cargo del juzgado de Instrucción número 5 de Gijón y de los agentes de la Brigada de Información de la Comandancia de Gijón.

Los trabajos se iniciaron a principio de año al detectar en internet a uno de los sospechosos, de 49 años y vecino de Somió. «Carecía de cualquier tipo de licencia de armas, ya que le había sido revocada años atrás a raíz de un episodio de violencia doméstica». Los agentes contactaron con él a través de internet para simular interesarse por una de las armas. «Las conversaciones posteriores para concretar los detalles de la venta y entrega tuvieron lugar en aplicaciones de mensajería encriptada».

La Guardia Civil explicó ayer en Madrid, en una rueda de prensa en la que se detalló el operativo, que el citado vecino de Somió guardaba en su casa 16 armas de fuego, todas ellas activas, entre las que destacaban un fusil de asalto de fabricación soviética AK-47, dos subfusiles de fabricación israelí UZI y un subfusil de fabricación estadounidense Ingram dotado de silenciador, así como abundante munición. «Dada la naturaleza de las armas de guerra de estas últimas, por su capacidad para hacer fuego automático, su tráfico ilícito supone un riesgo aún mayor», especificación los mandos de la investigación.

Taller clandestino

Al otro de los detenidos, residente en un piso de la avenida de la Constitución, le fueron incautadas 211 armas, 193 de ellas pistolas y revólveres. Este mismo individuo «tenía instalado en el trastero de su domicilio un taller clandestino para la manipulación de armas y la fabricación ilegal de la munición». En esa vivienda la Guardia Civil intervino varias armas de fuego en proceso de rehabilitación, numerosos cañones nuevos, cargadores, 30.000 cartuchos metálicos de diferente calibre y 18 kilos de pólvora para la supuesta fabricación de munición. El titular del juzgado de Instrucción número 5 decretó el ingreso en prisión de los dos vecinos de Gijón por un delito de tenencia y tráfico de armas.

La 'operación Golalde' se enmarca en el Plan Integral para el Control de las Armas de Fuego de la Guardia Civil. En los últimos cinco años se han materializado 28 operaciones contra redes de tráfico de armas con el resultado de 295 personas detenidas, más de 3.050 armas de fuego incautadas y 334.300 cartuchos metálicos intervenidos. Esta última iniciada en Gijón ha supuesto una de las mayor envergadura por el gran volumen de material bélico y su peligrosidad por tratarse de armas de guerra.

 

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