El Grupo aprueba por amplia mayoría la subida de las cuotas en un 3,9%

Voto afirmativo mayoritario de los socios del Grupo Covadonga a los presupuestos del año en curso. / PALOMA UCHA
Voto afirmativo mayoritario de los socios del Grupo Covadonga a los presupuestos del año en curso. / PALOMA UCHA

Los socios también respaldaron en la asamblea una inversión de 80.000 euros para acondicionar la finca La Torriente

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

Tres horas después de haber entrado por la puerta del recinto ferial Luis Adaro, la junta directiva del Grupo Covadonga, encabezada por su presidente, Antonio Corripio, salía doblemente reforzada. Los más de 300 socios asistentes a la asamblea de la entidad convinieron aprobar, por amplia mayoría, tanto las cuentas del 2018 como los presupuestos del curso actual. La primera votación constataba un importante respaldo de la masa social hacia la directiva grupista, mientras la segunda, con algunos puntos especialmente llamativos, garantizaba la confianza en un proyecto que encara su último año del presente mandato.

Las principales novedades del nuevo presupuesto, aprobado con casi 200 votos de diferencia, venían en forma de una subida de las cuotas en un 3,9%, en parte con el objetivo de paliar la congelación en la entrada de nuevos socios, «un lastre financiero» y una promesa personal del propio Corripio. Esta subida supondrá para el bolsillo del socio, tal y como concretó el tesorero de la entidad, Joaquín Miranda, «27 céntimos en el hijo infantil menor de 18 años, 52 céntimos por socio en una cuota de matrimonio con dos hijos infantiles y hasta 1,2 euros en la cuota mensual de un socio individual adulto».

Pese a las explicaciones proporcionadas por la directiva, algunos socios cuestionaron la continuada subida de las cuotas catalogándola como una «derrama encubierta». El aumento de las cuotas viene justificado por la necesidad de hacer frente a una serie de gastos entre los que destacan, por novedosos, los 80.000 euros que dedicará el club a acondicionar la recién adquirida parcela de La Torriente, donde se procederá al cierre perimetral de la finca, la tala de árboles y el acondicionamiento del suelo. Todo ello con el fin de poder ejercer su uso temporal hasta la futura reordenación que proyecta el Grupo.

Dentro de las inversiones que aprobaron ayer los socios para este año, se incluyen también diversas mejoras en las instalaciones de la sede de Mareo, intervenciones de renovación en la piscina de 50 metros, mejoras en el parking de la sede central y reforma del edificio en el que se ubica la sede de Begoña, donde también se llevará a cabo una reordenación de las salas a fin de mejorar las condiciones del espacio destinado al estudio.

El personal, 5,9 millones

La asamblea del Grupo dio ayer su consentimiento, por unanimidad en sesión extraordinaria, a la creación de una nueva sección para personas con discapacidad intelectual. La propuesta, que venía motivada por la imposibilidad de un socio a competir con ficha federativa ante la ausencia de sección como tal y las numerosas consultas realizadas por familias con algún miembro discapacitado, fue muy aplaudida entre los socios. «No se trata nada más ni nada menos que de un derecho social», afirmó la directiva.

Respecto al curso pasado, cuyas cuentas también fueron aprobadas con más de 200 votos de diferencia, los datos reflejan una considerable reducción de la deuda en 551.076,51 euros y un beneficio presupuestario de 220.033,66 euros. La directiva grupista reconoció, no obstante, cierta necesidad de aumentar los ingresos extraordinarios, que el pasado curso se situaron en 120.133,13 euros. En lo referente a gastos, los más destacables fueron los de personal, aspecto al que se dedicaron 5.967.752,39 euros, un 4,77% más que los registrados el año anterior.