La Guardia Civil desarticula en Albacete la banda que asaltó a los lagareros

La Guardia Civil desarticula en Albacete la banda que asaltó a los lagareros
La Guardia Civil detiene a uno de los miembros de la peligrosa banda. / E. C.

Detiene a nueve sospechosos, que se suman a los dos arrestados en agosto tras perpetrar cuatro atracos con rehenes en una noche

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Cae la peligrosa banda de ladrones que el pasado verano asaltó a lagareros en Gijón y Villaviciosa y generó una importante sensación de miedo entre la población al utilizar métodos extremadamente violentos poco usuales en la región. La Guardia Civil ha detenido en Castellón y Albacete a nueve personas, la mayoría de nacionalidad rumana, acusadas de 62 delitos perpetrados en diez provincias. Tienen entre 18 y 45 años. Se suman a los dos individuos de la misma nacionalidad que fueron interceptados por los agentes de Gijón durante una vertiginosa persecución tras asaltar dos llagares y dos casas en una misma madrugada. Están acusados de retener y golpear a los propietarios de Sidra Menéndez, en Fano; Sidra Frutos, en Quintueles; y a los moradores de los chalés de Quintes, además de robar una furgoneta en Sidra Buznego, en Arroes.

Los resultados de la denominada 'operación Carcosa' fueron presentados ayer por la Guardia Civil de Albacete, que coordinó las investigaciones para desarticular la organización delictiva compuesta «por dos células interrelacionadas que actuaban en función de la envergadura del asalto a perpetrar». La primera de ellas estaba asentada en la provincia de Castellón y la segunda, en la localidad madrileña de Valdemoro. Los integrantes de la banda realizaban una primera inspección de la zona en la que preveían actuar y hacían un estudio pormenorizado de su objetivo para que otros miembros del grupo se «desplazasen a pie hasta el lugar, logrando así permanecer ocultos hasta el mismo momento de llevar a cabo el robo». Por ese motivo, en el caso de Sidra Menéndez y Sidra Buznego, huyeron en vehículos de las víctimas que abandonaron a kilómetros de distancia.

Elegían generalmente casas aisladas y ejecutaban los asaltos tras comprobar que sus habitantes se encontraban dentro. Los retenían, amenazaban, agredían e intimidaban «para obtener la información de los lugares donde ocultaban las joyas y otros efectos de valor». De esa forma, se hicieron con un botín que asciende a unos 200.000 euros.

Su vertiginoso periplo delincuencial dejó a seis personas heridas, entre ellas el propietario de Sidra Menéndez, Sabino Menéndez, y su mujer, quien permaneció ingresada varios días en el hospital debido a una angina de pecho que le causó el tremendo impacto sufrido. Otra de las víctimas de Valencia estuvo hospitalizada en la UCI seis días por la gravedad de las heridas que le provocaron los ladrones.

Tras perpetrar el robo, abandonaban las casas dejando a las víctimas amordazadas y rompiendo todos los teléfonos que tenían a la vista. En el caso de Sidra Menéndez, pusieron la televisión a todo volumen y rompieron el mando a distancia; pretendían que nadie escuchase los gritos de auxilio de las cuatro personas a las que habían maniatado. No contaban, sin embargo, con que la de mayor edad, de 92 años, pudiera liberarse de las ataduras y soltar a sus familiares.

Tal y como apuntó la Guardia Civil, «la organización utilizaba dos vías para dar salida a los efectos sustraídos: por una parte, la venta de joyas y objetos en establecimientos de compra-venta de metales preciosos y de segunda mano (lo que permitió recuperar parte de las piezas sustraídas) y, por otra, la venta en el mercado ilícito, a peristas que difuminaban el rastro de las joyas mediante su venta a terceros».

Los agentes practicaron seis registros domiciliarios en los que se incautaron de 40.000 euros en metálico, joyas, teléfonos móviles, material informático, herramientas, electrodomésticos y prendas de vestir. En total, se dan por esclarecidos 62 delitos, entre ellos 17 robos con violencia e intimidación, 17 de detención ilegal, 20 robos con fuerza en las cosas -cinco de ellos en grado de tentativa-, seis de lesiones, robo de uso de vehículo a motor y pertenencia a organización criminal. Además de Asturias, actuaron en Albacete, Alicante, Castellón, Cuenca, Madrid, Tarragona, Teruel, Toledo y Valencia. Las investigaciones continúan abiertas para determinar si están involucrados en otros delitos y no se descartan más arrestos.

La 'operación Carcosa' ha sido desarrollada de forma conjunta por las unidades de la Policía Judicial de Albacete y Requena (Valencia), en colaboración de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón, el Grupo Rural de Seguridad (GRS) de la Guardia Civil de Barcelona, la USESIC de la Comandancia de Madrid y el puesto de Almazora (Castellón). Los arrestaron e ingresaron en prisión preventiva.

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