«Durante la guerra fría había más interés por la ciencia que ahora»

José Ángel Rodríguez en la biblioteca del CEPA Gijón. / C. SANTOS
José Ángel Rodríguez en la biblioteca del CEPA Gijón. / C. SANTOS

El catedrático José Ángel Rodríguez reivindica el valor de las matemáticas como herramienta para el óptimo desarrollo de una sociedad

JOSÉ LUIS RUIZ GIJÓN.

Los matemáticos están en pleno proceso de quitarse el sambenito de gente rara y solitaria. «Siempre ha habido un aura de extrañeza sobre los científicos. Tampoco se valora suficientemente el conocimiento y su difusión. Había más interés por los avances científicos durante la guerra fría que ahora», afirmó el catedrático de Matemáticas de la Universidad de Oviedo, José Ángel Rodríguez.

El profesor impartió una charla participativa en el Centro de Educación de Personas Adultas a la que asistieron cerca de 40 personas de todas las edades. «Ha sido un público inusual y muy entrañable», reconoció al finalizar. «¿Se imagina un mundo sin matemáticas?», le preguntaron. Rodríguez describió, en esa hipótesis, una sociedad bastante parecida a las de los animales. «Guiada por los instintos, muy rudimentaria y en la que cualquiera que aprendiera a sumar y restar mínimamente dominaría al resto».

Fleming y Butragueño

Sobre la utilidad de un título de matemáticas, afirmó creer «que ninguno de sus alumnos estaba en el paro porque son profesionales acostumbrados a resolver problemas, y eso se valora mucho». Además, «una de las salidas más importantes de la actualidad es todo lo relacionado con el Big Data (datos personales en la red)».

Aprovechó para reivindicar un mejor trato a los profesores asociados por parte de la Universidad. «En esta sociedad se paga lo que no tiene valor social y se pretende que lo que tiene un gran valor se haga gratis. Pero no es de extrañar en un país donde se dice que Fleming descubrió la penicilina por casualidad y el gol de Butragueño fue fruto de una jugada muy inteligente».