Borrar
¿Quieres despedir a tu mascota? Puedes hacerlo en el nuevo canal de EL COMERCIO
Rafael Suárez-Muñiz, con su nuevo libro sobre la hostelería gijonesa, en el Sancho de la calle Begoña Paloma Ucha

La hostelería que cambió hasta la pauta de la ciudad

El colaborador de EL COMERCIO Rafael Suárez-Muñiz presenta el miércoles en el Club de Regatas el libro que condensa un siglo de bares, cafés y restaurantes

Viernes, 14 de noviembre 2025

Comenta

El nuevo libro de Rafael Suárez-Muñiz, 'La hostelería de Gijón (1880-1980)', es fruto de una investigación de diez años que empezó con la tesis doctoral en 2015. El geógrafo urbanista y colaborador de EL COMERCIO ha documentado en 180 páginas casi 200 negocios hosteleros que también ha ordenado cronológicamente y por zonas geográficas. «Es un atlas muy completo», cuenta. Lo presentará el miércoles 19, a las siete de la tarde, en el Club de Regatas de Santa Catalina, con acceso libre para todos los públicos.

El autor ha estructurado su trabajo en cinco capítulos: uno dedicado a la hostelería del siglo XIX, otro a negocios singulares a caballo entre el XIX y el XX y los siguientes a establecimientos clave en tres fechas, de 1900 a 1936, de 1936 a 1960 y de 1960 a 1980. A lo largo del libro «vemos cómo la hostelería cambió el paradigma de la propia sociedad y se fue acoplando a la coyuntura social, política y económica e incluso a las modas», explica Suárez-Muñiz.

En 'La hostelería de Gijón (1880-1980)' hay bares, restaurantes, cafés, salas de baile, boîtes, tablaos flamencos de Cimavilla, merenderos periurbanos, sidrerías con canchas de llave... Y cada local lo analiza por su arquitectura, su distribución interior, su oferta gastronómica, los perfiles sociales de su clientela o los propietarios. También hay fotografías, muchas, hasta alcanzar las 250 imágenes.

Este particular e intenso siglo de la historia de Gijón comienza con la llegada de los primeros restaurantes tal y como los conocemos. «Eran afrancesados y curiosamente se alojaban en los hoteles», ahonda el autor, que también destaca en este periodo los cafés burgueses, con «presencia predominantemente masculina y limpiabotas a menudo». Enumera negocios ilustres como son el Dindurra, el San Miguel, el Oriental, el Príncipe, el Suizo, el Colón.

También merenderos

Empiezan a proliferar después «negocios singulares», como son algunos mercados dando servicio hostelero, como pasó «en el Jovellanos que estaba donde hoy es el Parchís y en el Mercado del Sur». Y los salones de té, que amplían las posibilidades de las confiterías «y donde era más habitual encontrar a las mujeres». Casa Rato; Fernando, en la plaza Mayor; La Playa, en su ubicación primigenia, o Camilo de Blas, en Begoña, son ejemplos. «A principios del siglo XX se produjo la consolidación de la hostelería en el casco histórico», explica, «y también es cuando esta empieza a popularizarse y democratizarse y a extenderse por todos los barrios de la ciudad». Más tarde llegaron los tablaos flamencos, los merenderos, los parques... Y emblemas tales como el Bellavista, Somió Park, Las Delicias, el Jardín, el Oasis. Un siglo de historia da para mucho.

Este libro, editado por el Ateneo Jovellanos y patrocinado por el Ayuntamiento de Gijón, es una edición especial de 300 ejemplares. Podrá adquirirse el miércoles en la presentación a un precio de 15 euros y, en caso de que aún queden ejemplares, se podrán adquirir en la sede del Ateneo Jovellanos.

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcomercio La hostelería que cambió hasta la pauta de la ciudad

La hostelería que cambió hasta la pauta de la ciudad